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Sunday, April 21, 2019

La ola populista vira a la derecha


La ola populista ha seguido virando hacia la derecha y volteando gobiernos desde la eleccion de Donald Trump en Estados Unidos. Europa ha visto el ascenso de populismo de derecha en el Reino Unido, Italia, Austria, los paises escandinavos y toda la Europa del este, con la reciente victoria del comediante Zelenski en Ucrania.


La Historia demuestra que las olas populistas son tipicas consecuencia de crisis economicas graves, en las que la mayoria de los votantes expresa frustracion con un voto negativo.

Los populistas -que viven de las pataletas electorales- simplemente se ponen al frente de las protestas como Charlie Chaplin en Tiempos Modernos


Como el populismo no es un programa de gobierno coherente, y sus lideres improvisados vienen con discursos mas que con planes, pronto la celebracion de la derrota de los que fracasaron deja lugar a la frustracion por la catastrofe aun mayor que lideres improvisados e incompetentes generan con zig zags tratando de complacer a los votantes.

Asi Grecia ha terminado con un duro ajuste implementado por los que prometian evitarlo y Espania ve como Podemos -una coalicion de miembros del PC y la izquierda universitaria- se hunde en cismas internos y ausencia de propuestas viables.

Espania es un buen ejemplo de los vaivenes del populismo de la izquierda de Podemos en 2008



Al ascenso del populismo de extrema derecha de Vox en 2019



El fracaso y el hartazgo con el populismo de izquierda en America Latina y Europa ha generado un vuelco igualmente irracional hacia la derecha, con otra ristra de soluciones magicas destinada a fracasar.

La moderacion llegara al poder despues que extremas izquierdas y derechas se hayan agotado anulandose reciprocamente.

Saturday, February 23, 2019

Venezuela: El Fin del Relato, pero no de la Hipocresia


La crisis humanitaria terminal en que ha terminado el experimento del "socialismo del siglo 21" tiene ya proporciones continentales y convulsivas.

Millones de venezolanos de clase media han emigrado del paraiso chavista a lo largo de dos decadas de progresiva conversion de gobierno en dictadura populista.

Sobre esta realidad no hace falta mas que ver las noticias diarias o -en cualquier pais de America Latina- preguntar a alguno del 12 % de la poblacion emigrada.

Pero lo que excede la imaginacion mas macondiana es la actitud de los autodenominados medios y opinadores "progresistas" o de  "izquierda" ante el drama y sus consecuencias.

Sobre lo primero, el esfuerzo se concentra en decir que el fracaso es por "mala aplicacion" del modelo socialista / comunista.



Sobre el segundo, el silencio ante la violacion masiva de elementales derechos humanos que haria sonrojar a la Sudafrica del apartheid es tan elocuente como el que los disciplinados PC tuvieron ante los Juicios de Moscu (1932-34), las invasiones de Polonia, Hungria y Checoslovaquia, amen de la construccion del muro de Berlin, el sitio de la ciudad (1950/60) o la publica humillacion y juicio al poeta gay Heberto Padilla (1968/70).

No por sabido es menos aleccionador. 

No hay dictaduras buenas. No hay socialismo que no genere y distribuya pobreza.

Pero al menos deberia quedar algo de verguenza ante imagenes como esta:



Saturday, February 16, 2019

Argentina 2019: entre el ajuste y el suicidio


                   "Encontramos el pais al borde del abismo, y dimos un paso adelante"  Dan Quayle, Vice presidente de EEUU, 1991
En un continente que esta girando hacia la "derecha", Argentina, uno de los primeros paises del "eje bolivariano" en votar por salir del populismo de "izquierda" oscila al borde del abismo frente a las elecciones de 2019.

El gobierno de Mauricio Macri subestimo la gravedad de la situacion economica en 2016 y en lugar de hacer un cambio de rumbo drastico que creara confianza en los mercados e inversores opto por mantener un statu quo "gradualista" que le permitiera ganar una mayoria legislativa.

El camino "gradualista" genero una crisis de confianza mayuscula entre los propios argentinos, que son los primeros en no creer en su moneda.



Macri quedo forzado a pedir un rescate al FMI y a implementar un plan de ajuste de cuentas publicas mas severo que el que pudo haber lanzado en 2016, cuando contaba con una expectativa mas positiva por su gestion anterior en la ciudad de Buenos Aires y el consenso existente sobre la necesidad de abandonar el modelo populista implantado por los Kirchner.

El problema -como lo indicaban economistas ortodoxos como Espert, que proponen soluciones tan logicas como politicamente inviables- es sistemico, 



y por lo tanto, no puede resolverse sin una transicion rapida de un esquema donde 11 millones viven del Estado y 9 producen en pesos pero consumen en dolares a uno en el que se opere al reves, dando garantias a inversores locales y extranjeros para que en lugar de sacar capitales del pais cambiando pesos por dolares, los traigan haciendo lo contrario.




Las elecciones presidenciales de 2019 presentan una disyuntiva critica para los argentinos: por una parte, la mayoria no quiere volver al modelo kirchnerista, cuya reimplantacion generaria un casi seguro default y un colapso como el de Venezuela pero sin los recursos petroleros. Por otra, tras la descomunal corrida cambiaria de 2018 -que provoco una devaluacion que llevo la paridad de 15 a 40 pesos por dolar, sincerando la economia de un modo brutal- ha derrumbado el consumo interno sin dar garantias creibles para la inversion. El gobierno y el pais han quedado "golgados del pincel" -el prestamo del FMI- dependiendo de 50,000 millones de dolares prestados para pagar gastos corrientes de un pais que gasta mas de un 50 % de lo que produce. O dicho aun mas crudamente: un pais donde solo hay ingresos genuinos (ingresos en dolares por exportaciones) para sostener el 50 % de la poblacion (1 de cada 2 habitantes). Es decir, un pais en el que el 50 % de la poblacion deberia vivir en la pobreza con los ingresos actuales, y donde el 20 % que aun no lo hace (hay 30 % estructural de pobres con dos decadas de consolidacion) esta viviendo de "prestado" -deuda o pesos emitidos sin respaldo-.

Las encuestas a la fecha de este articulo (febrero 2019)  muestran que un 30 % menguante de la poblacion votara por Macri y otro 30 % creciente lo haria por volver a Cristina Kirchner, con un 40 % dividido entre mas de una decena de candidatos que restan a uno o a otro. De ir a un ballotage, ambas opciones estan en un empate tecnico con un creciente favoritismo por Cristina Kichner que revela mas la ansiedad por la inevitable caida de ingresos y suba de precios de servicios publicos que optimismo por la alternativa. Mas que el "huir hacia adelante" de Mussolini la reaccion de los votantes argentinos suele ser "huir hacia atras" -hacia un magico pasado inexistente creado por los publicistas del "relato" politico -desde los "revisionistas" hasta los discipulos de Apold-.



En 2001 Argentina enfrento una disyuntiva similar entre un ajuste brutal y el suicidio del default y eligio el segundo, convirtiendo la pobreza de la crisis en pobreza sistemica, en la que han vivido un 30 a 35 % de los argentinos desde ese entonces.


Si algo indica la historia de las crisis argentinas es que los argentinos prefieren diferir el ajuste a cualquier precio. Especialmente si se posterga el pago. 

Los plazos se han acortado, y ahora ya no es posible postergar el ajuste mas que entre 6 y 18 meses. Si los argentinos optan por hacerlo reeligiendo a Cristina Kirchner o -peor aun- un candidato populista debil (como los 5 presidentes peronistas que sucedieron a De la Rua), un derrumbe como el de Venezuela parece inevitable.

Paradojalmente, esta certeza es la mayor carta de triunfo con la que cuenta el debil gobierno de Mauricio Macri.

La suerte judicial de Cristina Kirchner se convierte en un factor decisivo. Paradojalmente, muchos peronistas respirarian aliviados si fuese desaforada y presa, como sus antiguos aliados Dilma y Lula, porque la sola seguridad de su candidatura desataria otra crisis cambiaria de la que no podrian salir.

La disyuntiva es entre el ajuste y el suicidio.

No habra que esperar a la eleccion para saber el resultado. Bastara con la postulacion de candidatos.







Friday, December 14, 2018

Lecturas Recomendadas 7: "Blood Profits":Venezuela: el Narco-estado Militar, etapa superior del Socialismo del Siglo 21


En su ultimo libro, titulado "Blood Profits" (Utilidades Sangrientas), Vanessa Neumann, experta en finanzas venezolana y analista politica con base en Washington, expone los resultados de un amplio estudio sobre la evolucion del regimen chavista del populismo de los primeros tiempos del "socialismo bolivariano" a su presente transformacion en un narco-estado.

En su libro, Neumann -quien conoce a los dirigentes venezolanos muy de cerca- expone las razones por las que el regimen del impopular Maduro se mantiene en el poder pese a una caida del 50 % del PBI y de una situacion de crisis humanitaria y exodo masivo en un pais con las reservas petroleras mas grandes del mundo.

El "socialismo del siglo 21" se ha transformado gradual pero inexorablemente en una cleptocracia manejada por comandantes militares que -como en su modelo Irani- controlan las empresas estatales y la economia en forma absoluta.

Al igual que la teocracia de Iran, el regimen chavista usa la fuerza militar y paramilitar para ejercer una hegemonia (en el sentido Gramsciano) absoluta basada en la organizacion y uso de un estado policial, la absoluta dependencia de la poblacion de subsidios para alimentarse y la completa ausencia de regla de ley.

Esto, explica Neumann, permite a un colectivero incompetente y sin carisma como Maduro mantenerse como "cara" de un regimen cuyo verdadero poder esta en los cuarteles y en los directorios de PDVSA.

Dos decadas de clientelismo combinadas con amparo a los carteles narco-terroristas que comenzaron con el refugio y apoyo a las FARC sitiadas por el gobierno de Uribe en Colombia han evolucionado hacia el establecimiento de un narco-estado manejado por los altos oficiales de las fuerzas armadas.

A esto se agrega, explica Neumann, el control politico de Cuba, Iran y su brazo armado, Hezbollah, que usan esta version de Venezuela como centro de operaciones en America Latina.

Parafraseando a Lenin, que consideraba el imperialismo como fase superior del capitalismo, podemos decir que el proceso de Venezuela, Iran y Rusia muestran un que el narco estado cleptocratico es la etapa superior de los socialismos del siglo 21.

El terrorismo ha pasado de ser un instrumento politico-militar a convertirse en medio para facilitar y promover la narco-economia. 


Esto explica a su vez, nos dice Neumann, la insistente reivindicacion del terrorismo de los setentas para legitimar su nuevo rol de punta de lanza de la dominacion economica y de la extraccion de utilidades a traves del lavado de dinero. 

En este mecanismo entran tambien el uso de las "cripto-monedas" como el Petro-que fascinan al regimen venezolano como medio para no solo eludir los controles financieros sino para extraer utilidades fuera del pais hacia paraisos fiscales en los que los dirigentes del gobierno protegen sus fondos.




Este mundo de finanzas ocultas y fuera de control gobierna desde las sombras buena parte de la economia de America Latina y Medio Oriente.

Esta etapa solo se resuelve, afirma Neumann, por la via de un estallido social o una guerra civil en la que -por ahora- las potencias occidentales parecen no querer arriesgarse.

El exodo masivo y las hambrunas presagian un descenso en la anarquia violenta cuya conclusion es dificil de estimar.

Thursday, November 22, 2018

Lecturas recomendadas 70: "Heaven on Earth" o el ascenso y caida del socialismo por Joshua Muravchik


El socialismo -como sus aliados y contemporaneos fascismo, comunismo y nacionalismo- es una ideologia fracasada que se niega a morir. 

Un reciente documental de PBS basado en el libro "Heaven on Earth: The Rise and Fall of Socialism" de Joshua Muravchik explica como y porque.

El libro y el documental se remontan a Robert Owen y su socialismo utopico y cubren el comunismo bolchevique de Lenin y Stalin, el laborismo de Bernstein (fundador del PSD aleman actual), Atlee en Inglaterra, el sindicalismo americano, la Union Sovietica, los kibbutz israelies y las versiones africanas de las decadas del 60 y 70.

En todos los casos, la trayectoria y resultados son  los mismos: control centralizado que asfixia la economia, crisis economicas, hambrunas y millones de muertes por campos de concentracion, guerras y masivas violaciones de derechos civiles y humanos.

Que una idea fracasada siga teniendo atractivo se explica por varios factores: los intereses clientelistas que crean los estados socialistas hasta que entran en quiebra, la indoctrinacion masiva de sus electores, la ilusion de seguridad e igualdad que venden para llegar al poder y la desesperacion que generan las crisis economicas.

Como Muravchik y el documental explican e ilustran con un siglo de fracasos, el problema no puede atribuirse a mala implementacion -hay mas de 20 casos variados documentados- sino a fallas basicas del sistema:

  1. Planificacion central dirigida por el Estado que frena y destruye la iniciativa de los productores, crea estimulos perversos a no producir ni exportar ni finalmente trabajar.
  2. Ausencia de feedback de mercados y precios que deja a los actores economicos a ciegas y genera catastrofes economicas y hambrunas
  3. Represion de toda critica que podria ofrecer avisos para cambiar el rumbo
  4. Negacion de la naturaleza humana y su sentido de propiedad, autonomia y vida familiar.
Un ultimo pero fundamental problema es que las nuevas generaciones crecen ignorando los fracasos, y en muchos casos, enganiadas por la propaganda y el "relato" oficial. Se eliminan si los antidotos naturales contra la repeticion del fracaso, y se cumple la advertencia que formulara Ronald Reagan: "la libertad esta siempre a una generacion de la extincion".

Para evitar esto ultimo publicamos este articulo y recomendamos el documental, que en sus tres capitulos de 1 hora cubre ampliamente la historia tragica de una idea que se rehusa a morir y sigue matando a sus seguidores.

Monday, November 12, 2018

Lecturas recomendadas 69: Steven Pinker y La lucha entre democracia liberal y populismo nacionalista


“Los ideales de razón, ciencia y humanismo necesitan ser defendidos ahora más que nunca, porque sus logros pueden venirse abajo. El progreso no es una cuestión subjetiva. Y esto es sencillo de entender. La mayoría de la gente prefiere vivir a morir. La abundancia a la pobreza. La salud a la enfermedad. La seguridad al peligro. El conocimiento a la ignorancia. La libertad a la tiranía… Todo ello se puede medir y su incremento a lo largo del tiempo es lo que llamamos progreso. Eso es lo que hay que defender”  
Martinez Ahrens, J. (2018, November 12). Entrevista:Steven Pinker: “Los populistas están en el lado oscuro de la historia”
Al cumplirse el centenario del final de la Primera Guerra Mundial, el mundo aparece dividido en dos bandos claramente alineados con principios incompatibles: de un lado, la democracia liberal y pluralista y la libertad de comercio y mercados, del otro, una variedad de formas de populismo nacionalista, el resurgimiento de dictaduras alrededor de hombres fuertes que explotan habilmente los resentimientos y angustias de las crisis economicas orientandolos hacia chivos expiatorios -inmigrantes, Soros y los judios, ISIS y los musulmanes, los bancos y el capitalismo- para cosechar votos.

Los populismos nacionalistas son ademas de proteccionistas, en muchos casos beligerantes. La Europa del Este liderada por Rusia se rearma, invade Crimea y pone en marcha milicias reminiscentes de lo que comenzo la Primer Guerra Mundial, tambien una guerra nacionalista.

En su discurso por el centenario de la Gran Guerra, el presidente de Francia lanzo la alarma sobre las siniestras semejanzas entre aquel entonces y este ahora.  El presidente de Estados Unidos -ahora una potencia nacionalista, en vez de una internacionalista como lo fuera en 1918 cuando el presidente Woodrow Wilson fundo la Liga de Naciones, antecesora de la UN- hizo un desplante y no asistio, dando una senial mas de alarma sobre el futuro que espera a un mundo con una Europa remilitarizada y potencias en Asia y America luchando por hegemonia. Suena parecido a 1914, opino Macron.

En su libro Ilustracion Ahora (Enlighment Now), Pinker presenta contundentes argumentos a favor de los indudables logros del mundo moderno creado por el ascenso de las democracias liberales y republicanas de Europa y America, que han logrado aumentar los estandares de vida de la humanidad elevando a mas de 2 mil millones de personas de la pobreza en todo el mundo y generalizando el reconocimiento de los derechos civiles y humanos de las mujeres y las minorias etnicas, religiosas y politicas que el nacionalismo populista ve como peligros a la "soberania" de los soberanos dictadores populares,


En una reciente entrevista a El Pais, Pinker ha sumarizado la posicion de quienes defienden y promueven el orden liberal y sus libertades, amenazadas una vez mas por el nacionalismo xenofobo desde la extrema derecha y el clasismo desde la extrema izquierda.

He aqui algunos de los conceptos centrales:
Los ideales de razón, ciencia y humanismo necesitan ser defendidos ahora más que nunca, porque sus logros pueden venirse abajo. El progreso no es una cuestión subjetiva. Y esto es sencillo de entender. La mayoría de la gente prefiere vivir a morir. La abundancia a la pobreza. La salud a la enfermedad. La seguridad al peligro. El conocimiento a la ignorancia. La libertad a la tiranía… Todo ello se puede medir y su incremento a lo largo del tiempo es lo que llamamos progreso. Eso es lo que hay que defender” La Ilustración, en su definición, se vincu­la al capitalismo. Un concepto que ha entrado en crisis, ¿no? Ilustración y capitalismo van juntos, pero hay una confusión muy extendida. Muchos intelectuales entienden el mercado como el libre mercado, lo identifican con el anarcocapitalismo o el liberalismo extremo. Y no son la misma cosa. El propio Adam Smith fue claro al respecto. 
Pero con la Gran Recesión, una parte importante de la población, sobre todo la más joven, ha llegado a la conclusión de que el capitalismo y las instituciones que lo sustentan les han fallado. Y han dejado de confiar, se sienten los perdedores de la globalización. ¿Qué les diría? Lo primero, que miren los datos. Ni la globalización ni los mercados les han empobrecido. La realidad es bien distinta. La pobreza extrema ha descendido un 75% en 30 años. Lo segundo, no hay incompatibilidad entre los mercados y las regulaciones. Por el contrario, la experiencia de la Gran Recesión nos mostró que se debe evitar el caos de los mercados desregulados. Lo tercero, hay que recordar el poder de los mercados para mejorar la vida. El mayor descenso en la pobreza de la historia de la humanidad se ha dado probablemente en China y se ha logrado no mediante la redistribución masiva de riqueza desde los países occidentales, sino por el desarrollo de instituciones de mercado.El periodismo tiene un problema inherente: se concentra en acontecimientos particulares más que en las tendencias. Y le resulta más fácil tratar un hecho catastrófico que uno positivo. Esto acaba generando una visión distorsionada del mundo. El economista Max Roser lo ha explicado. Los periódicos podrían haber recogido ayer la noticia de que 137.000 personas escaparon de la pobreza. Es algo que lleva ocurriendo cada día desde hace 25 años, pero que nunca ha merecido un titular. El resultado es que 1.000 millones de personas han escapado de la pobreza extrema y nadie lo sabe.
¿Es el nacionalismo uno de esos factores de destrucción? 
Crecí en Quebec y las tensiones que hay en España no me son ajenas. El nacionalismo corre siempre el riesgo de hacerse maligno, pero puede ser benévolo, si funciona como un contrato social y se basa en la residencia, no en las creencias religiosas, clánicas o tribales. La mente humana, de hecho, tiene una categoría flexible de tribu: puede referirse a la raza, pero también a un equipo deportivo, a Windows contra Mac, a Nikon frente a Canon. Y además cabe su despliegue en múltiples niveles: uno puede estar orgulloso de ser de Harvard, de Boston, de Massachusetts y del mundo. Si nuestro sentido de nación coexiste con nuestro sentido de ser europeos y, más importante aún, de ser humanos y ciudadanos del mundo, puede ser benigno. El nacionalismo es pernicioso cuando se parte de una imposición tribal y se entiende como una suma cero: nuestra nación solo puede prosperar si a otras les va peor.¿Ayudan las redes sociales al populismo?
El populismo las ha usado. Ahora bien, no quiero echar la culpa de todo a las redes sociales. Eso se ha puesto muy de moda: hay un problema y se les atribuye la culpa. Las redes pueden ser usadas positivamente, como hizo Obama.
Vale, el mundo es un lugar mejor y los mercados ayudan a ello. Pero entonces, ¿por qué asistimos a un ascenso del populismo? Nadie lo sabe con certeza. Seguramente la Gran Recesión contribuyó a ello. En Europa hubo además un factor añadido. Al tiempo que se registraba una fuerte corriente migratoria desde los países musulmanes, aumentaba el terrorismo yihadista y se exageraba su riesgo. El resultado fue que el miedo y el prejuicio anidaron en muchos ciudadanos y se generó una reacción. No es algo nuevo. Los populistas están en el lado oscuro de la historia. Se sienten inquietos y marginados frente a esa corriente gradual e inexorable que conduce al cosmopolitismo, la liberalización de las costumbres, los derechos de las mujeres, los gais, las minorías… Eso asusta a esos hombres blancos mayores que forman su núcleo, que apoyan a Trump, al Brexit, a los partidos xenófobos europeos.¿Cuál es la ideología de fondo de ese movimiento?Tienen en común una mentalidad tribal, la misma que conduce al nacionalismo y al autoritarismo. Sienten hostilidad hacia las instituciones, buscan un líder natural que exprese la pureza y la verdad de la tribu. Les cuesta aceptar la idea democrática e ilustrada de que el gobernante es un custodio temporal del poder sometido a deberes y limitaciones.Es decir, rechazan el control de las instituciones democráticas.
Efectivamente. El énfasis de la Ilustración en las instituciones parte de la idea de que, dejados a su naturaleza, los humanos acabarán haciéndolo mal, agrediéndose, luchando por el poder… Frente a esto, no procede intentar cambiar la naturaleza humana, como siempre han buscado los totalitarismos, sino utilizar la propia la naturaleza humana para frenarla. Como dijo James Madison [presidente de EE UU de 1809 a 1817], la ambición contrarresta la ambición. De ahí el sistema de contrapoderes. Por supuesto que los líderes pretenden maximizar su poder, pero si los tribunales y los legisladores, aunque no sean ángeles, se les enfrentan, se neutralizan y se previene la dictadura.¿Les ve ganando el pulso?
No sé si el populismo vencerá a las fuerzas de la Ilustración, pero hay razones para pensar que no. Aunque Trump se empeñe en ello, los avances son muy difíciles de revertir. El populismo tiene una fuerte base rural y se extiende por las capas menos cultas de la sociedad. Pero el mundo es cada vez más urbano y educado. La generación de Trump, de hecho, desaparecerá y tomarán el poder los millennials, poco amigos del populismo.Y mientras eso llega, ¿no está el mundo en peligro con Trump?
Pues sí. Su personalidad es impulsiva, vengativa y punitiva. Y tiene el poder de declarar una guerra nuclear. Esas son razones suficientes. Pero además se opone a las instituciones que han permitido el progreso. Rechaza el comercio global, la cooperación internacional, la ONU… Si en estas últimas décadas no hemos sufrido una guerra mundial se debe a una serie de compromisos mutuos que parten de la premisa de que somos una comunidad de naciones y tomamos decisiones en consecuencia. Trump amenaza todo ello. Ha abandonado la aspiración de Obama de un mundo sin armas atómicas, ha rechazado el pacto con Irán y ha modernizado el arsenal nuclear… Sus instintos autoritarios están sometiendo a un test histórico al mundo y a la democracia estadounidense.¿Y cuál es su pronóstico?
Pienso que vencerán las instituciones. Hay muchas fuerzas opuestas a lo que dice Trump y que le impiden materializarlo. Incluso han surgido líderes carismáticos que se alinean con los valores de la Ilustración, como Justin Trudeau y Emmanuel Macron…No parecen suficientemente fuertes.
Para vencer al populismo se debe además reconocer el valor del progreso. Hay un hábito muy extendido entre intelectuales y periodistas que consiste en destacar solo lo negativo, en describir el mundo como si estuviera siempre al borde de la catástrofe. Es la mentalidad del default. Trump explotó esa forma de pensar y no encontró resistencia suficiente en la izquierda, porque una parte estaba de acuerdo. Pero lo cierto es que muchas instituciones, aunque imperfectas, resuelven problemas. Pueden evitar guerras y reducir la pobreza extrema. Y eso debe formar parte del entendimiento convencional de cada uno. 
Es usted un optimista.
Me gusta más definirme como un posibilista serio.
Frente a ese posibilismo, después de dos guerras mundiales, la bomba atómica, la proliferación de armas y el terrorismo, mucha gente no cree que el mundo sea un lugar mejor. ¿Están completamente equivocados? ¿No es necesario cierto pesimismo para no caer en la complacencia?  
Hay que ser realistas. Las cosas siempre pueden ir a peor y es cierto que la complacencia impide ver los peligros. Un riesgo es el fatalismo, la idea de para qué hay que molestarse en mejorar el mundo si el mundo no hace sino empeorar; son aquellos que piensan: si no es el cambio climático, serán los robots los que acaben con nosotros. El otro es el radicalismo. Mucha gente joven ve acertadamente errores en el sistema. Y eso es bueno, pero si se acaba pensando que las instituciones son tan disfuncionales que no merece la pena mejorarlas, entonces se entra en el terreno de las soluciones radicales: todo puede ser destruido porque nada vale. Mejor edificar sobre las cenizas. Ese es un error terrible, porque las cosas se vuelven mucho peores.
Martinez Ahrens, J. (2018, November 12). Entrevista: Steven Pinker: “Los populistas están en el lado oscuro de la historia”. Retrieved from El Pais Semanal: https://elpais.com/elpais/2018/06/07/eps/1528366679_426068.html 
Los liberales no son pocos, pero no forman un partido politico unico o un movimiento hegemonico como populistas, fascistas y comunistas -sus enemigos naturales-. 

El arco liberal va desde la socialdemocracia sueca hasta el capitalismo americano , con mayores o menores grados de enfasis en la libertad de mercado o la proteccion del estado, pero con un principio comun: la regla de ley -establecida por primera vez en 1215 en Inglaterra con la Carta Magna- que establece que el soberano o gobernante no esta por encima de la ley, ni tampoco las eventuales mayorias pueden disponer de modificaciones a los derechos naturales a la vida, la libertad y la busqueda de la felicidad, siendo los gobiernos sirvientes de los ciudadanos y no a la inversa, y sujetos obligados al cambio por las urnas y a la responsabilidad juridica por sus actos,

Dicho todo esto, se puede ver porque Trump, Putin y Xi se entienden mejor entre si que con sus vecinos.

La ola populista esta comenzando, y sus consecuencias, nos alerta Pinker, pueden ser otra serie de guerras entre nacionalismos estatales o etnicos como las que destruyeron a Europa y el mundo en las dos ultimas guerras globales.




Tuesday, October 30, 2018

Lecturas Recomendadas 68: El Opio de los Intelectuales de Raymond Aron


Olvidado por quienes siguen los "best seller" de politica del mes y convenientemente ignorado por aquellos que le temian -los marxistas y los relativistas posmodernos- los libros de Raymond Aron han quedado "fuera de imprenta" desde los setentas.

Hare pues justicia a quien homenajeo usando su nombre, poniendo a disposicion de los lectores curiosos El Opio de los Intelectuales en version pdf que pueden descargar o acceder aqui.

En este clasico fundamental, Aron expuso una sintesis de su critica mas contundente a los extremismos de derecha e izquierda, a los que habia debatido y refutado durante medio siflo como profesor de la Sorbona, intelectual brillante de Francia, filosofo y rival de Sartre y Foucalt, entre otros, y, por sobre todo, agudisimo y visionario analista politico capaz de anticipar -en 1955- la caida del comunismo sovietico, el fracaso de la izquierda de mayo del 68 y su metamorfosis en aliada de distintas formas de populismo nacionalista y neofascismo relativista que hoy contaminan las universidades como Aron predijo 7 decadas antes.

Aqui tenemos una sintesis de sus ideas en un sumario ajustado




Pero nada como citar al hombre mismo definiendo su posicion al inicio de El Opio de los Intelectuales -como llamo al Marxismo al que consideraba una religion laica, intoxicante como la que Marx denunciara un siglo antes-:


“En el curso de los últimos años tuve oportunidad de escribir varios artículos que se referían no tanto a los comunistas como a los “comúnizantes”, que no adhieren al partido, pero cuyas simpatías se orientan hacia el universo soviético.

Decidí reunir esos artículos y comencé a preparar una introducción. La recopilación apareció con el título de Polémicas \ la introducción se convirtió en este libro. A l tratar de explicar la actitud de los intelectuales t despiadados para con las debilidades de las democracias, indulgentes para con los mayores crímenes, a condición de que se los cometa en nombre de doctrinas correctas, me encontré ante todo con las palabras sagradas: izquierda, Revolución, proletariado
.
La crítica de estos mitos me lleco a reflexionar sobre el culto de la Historia y, luego, a interrogarme acerca de una categoría social a la que los sociólogos no han acordado aún la atención que merece: la intelligentsia.

Así es como este libro trata, a la vez del estado actual de las ideologías llamadas de izquierda y de la situación de la intelligentsia, en Francia en el mundo.

Intenta responder a algunas preguntas que otros muchos han debido plantearse:

·         ¿Por qué se halla nuevamente de moda el marxismo en una Francia cuya evolución económica ha desmentido las predicciones marxistas? ¿Por qué las ideologías del proletariado y del partido tienen tanto mayor éxito cuanto menos numerosa es la clase obrera?
·         ¿Qué circunstancias determinan en los distintos países, las maneras de hablar, de pensar y de actuar de los intelectuales?

A principios de 1955, las controversias acerca de la derecha y la izquierda, la derecha tradicional y la nueva izquierda, volvieron a ponerse de moda.

Aquí y allá se preguntan si se me debe situar en la antigua o en la moderna derecha.

Rechazo tales categorías.

En la Asamblea, los frentes se delimitan de diferente manera según los problemas en discusión. En algunos casos, cabe distinguir, en rigor, una derecha y una izquierda: los partidarios del acuerdo con los nacionalismos, tunecino o marroquí, representan, si se quiere, la izquierda, mientras que los partidarios de la represión o del statu quo representan la derecha.

Pero, los defensores de la soberanía nacional absoluta, ¿son izquierdistas?; los partidarios de Europa, que admiten organizaciones supranacionales, ¿son derechistas?

Con igual razón podrían invertírselos términos„ “El espíritu de Múnich para con la Unión Soviética se encuentra entre los socialistas, nostálgicos de la fraternidad marxista y entre los nacionalistas, obsesos por el “peligro alemán", o inconsolables por la grandeza perdida.

La reunión de de gaullistas y socialistas se opera en tomo a un slogan: la independencia nacional

 ¿Deriva este slogan del nacionalismo integral de Maurrás o del patriotismo jacobino?

La modernización de Francia, la expansión de la economía, son tareas que se imponen a la nación entera. Las reformas a cumplir tropiezan con obstáculos, opuestos no sólo por los trusts o por los electores moderados.

No todos los que se aferran a formas de vida o modos de producción anacrónicos son “grandes” y, con frecuencia, votan por la izquierda. Los métodos a emplear tampoco dependen de un bloque o de una ideología.

En lo que a mí me toca, keynesiano con alguna inclinación al liberalismo, favorable a un acuerdo con los nacionalismos tunecino y marroquí, convencido de que la solidez de la alianza atlántica es la mejor garantía de la paz, unas veces se me clasificará en la izquierda y otras en la derecha, según se trate de la política económica, del África del Norte o de las relaciones Este-Oeste.

Sólo el abandono de estos conceptos equívocos aportará alguna claridad a la confusión de las querellas francesas.

Observando la realidad, asignándose objetivos, se comprobará el absurdo de estas amalgamas político-ideológicas con que juegan los revolucionarios de gran corazón y cabeza ligera y los periodistas impacientes por el éxito.

Más allá de las controversias de circunstancias, más allá de las coaliciones cambiantes, se disciernen tal vez familias espirituales. Cada cual tiene conciencia de sus afinidades electivas, cualesquiera sean...


Pero, al concluir este libro consagrado a la familia de que soy originario, me inclino por la ruptura de todos los lazos, no por compláceme en la soledad, sino para elegir mis compañeros entre aquellos que saben combatir sin odios y que se niegan a ver en las luchas del Foro el secreto del destino humano."

No solo Aron se adelantaba -en 1955, recuerdo nuevamente, cuando Stalin reinaba en la URSS y Francia debatia si continuar en Argelia -a lo que Aron se oponia en disidencia con la "izquierda" y el gaullismo y en compania de su amigo Camus-  y Vietnam, el futuro de los debates intelectuales del resto del siglo XX y comienzos del XXI:

"No suscribiremos ni una ni otra visión. Las inevitables transformaciones de la técnica o de las estructuras económicas, la expansión del Estado, no implican liberación ni servidumbre.


Pero toda liberación lleva en sí el peligro de una nueva forma de servidumbre.


El mito de la izquierda crea la ilusión de que el movimiento histórico, orientado hacia un fin feliz, acumula las adquisiciones de cada generación. Las libertades reales, gracias al socialismo, se agregarían a las libertades formales, forjadas por la burguesía. La historia, en verdad, es dialéctica. No en el sentido estricto que los comunistas dan hoy a esta palabra. 

Los regímenes no son contradictorios, no se pasa necesariamente de uno a otro por la ruptura y la violencia.

 Pero, en el interior de cada uno, otras son las amenazas suspendidas sobre los hombres y, por ello, instituciones iguales cambian de significado. Contra una plutocracia, se invoca el sufragio universal o el Estado; contra una tecnocracia invasora, se trata de salvaguardar las autonomías locales o profesionales. Es un régimen dado, es cuestión de llegar a un compromiso razonable entre exigencias incompatibles en el límite. Admitamos, como hipótesis, el esfuerzo hacia la igualdad de los ingresos.

En el sistema capitalista, el fisco constituye uno de los instrumentos para reducir la diferencia entre ricos y pobres. Este instrumento no está desprovisto de eficacia, a condición de que el impuesto directo se reparta y perciba equitativamente y que el ingreso nacional por cabeza de la población sea suficientemente elevado.

Pero, a partir de un cierto punto, variable en cada país, la quita fiscal motiva disimulación y fraude, agota el ahorro espontáneo.

Hay que aceptar una cierta medida de desigualdad, inseparable del principio mismo de la concurrencia*  

Debe admitirse que el impuesto sobre las sucesiones acelere la dispersión de las grandes fortunas, pero que no las destruya radicalmente.

No hay progreso indefinido en la dirección de la igualdad de ingresos.

Decepcionado por la resistencia de la realidad, ¿deseará el hombre de izquierda una economía enteramente planificada?

Pero, en una sociedad tal, surgiría otra suerte de desigualdad.

En teoría, los planificadores serían capaces de reducir la desigualdad de los ingresos en toda la medida que les pareciera conveniente: ¿qué medida habría de parecerles conforme al interés colectivo, a su propio interés?

Ni la experiencia ni la verosimilitud psicológica sugieren una respuesta favorable a la causa igualitaria.

Los planificadores desplegarán el abanico de los salarios para incitar a cada cual al esfuerzo: no podría tomárseles esto a mal.

 La izquierda reclama la igualdad mientras está en la oposición y los capitalistas se encargan de la producción de las riquezas.

Cuando llega el poder, debe conciliar, también ella, la necesidad de una producción máxima con la preocupación por la igualdad.

En cuanto a los planificadores, probablemente no han de estimar en menos que sus antecesores capitalistas el preciso de sus servicios.

A no mediar un aumento masivo en los recursos colectivos, que se sitúe más allá del horizonte histórico, cada tipo de régimen tolera sólo una cierta dosis de igualdad económica.

Puede suprimirse un tipo de desigualdad, ligado a un cierto modo de funcionamiento de la economía, pero automáticamente se reconstruye otro.  

El límite en la igualación de ingresos está marcado por la inercia dé la materia social, el egoísmo humano, y también por exigencias colectivas y morales, no menos legítimas que la protesta contra la desigualdad.  

Recompensar a los más activos, a los mejor dotados, es igualmente justo y probablemente necesario para el acrecentamiento de la producción
Una igualdad absoluta, en un país tal como Inglaterra, no aseguraría, que mantiene y enriquece la cultura, las condiciones de una existencia creadora

Los debates de Aron contra el relativismo moral y filosofico del postmodernismo han quedado grabados y muestran su invariable apego al razonamiento independiente y critico de las exaltaciones del momento.

Fue solo Aron quien en 1968, contra toda la corriente progresista que celebraba las protestas estudiantiles de mayo en la Sorbona como si fuesen una verdadera revolucion, denuncio su instrinseca superficialidad y espiritu burgues. 


Los obreros franceses -que querian televisores y aires acondicionados como sus pares sovieticos, no frases descolgadas de Baudelaire- votaron en masa por el delfin de De Gaulle -Pompidou-, cuyo nombre esta hoy inmortalizado en el Centro de Arte Moderno que lego y visitan con igual entusiasmo izquierdistas y derechistas.

Lo que Aron vio -y en este Blog buscamos- es un profundo rechazo al dogmatismo del pensamiento "politicamente correcto" -que no es sino una herencia del dogma del Partido Comunista (cuyas siglas usa)- y de los conceptos de "izquierda" y "derecha" derivados de donde sentaban sus traseros los que se guillotinarian reciprocamente en la mal llamada Revolucion Francesa que culminaria coronando un Emperador nacionalista.

Poco habia cambiado cuando Aron lo advirtio. Sigue siendo realidad todo este tiempo despues.

En sus ultimos anios, Aron debatio y cuestiono la falta de rigor y sesgo irracionalista de Foucault y los posmodernos que llevarian a gestar los hibridos incestuosos del psicobolchevismo -que horrorizaria a Marx y a Freud- y del irracionalismo -que celebra un nuevo pacto entre el populismo de derecha y de izquierda en America Latina-.