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Tuesday, November 12, 2013

Kirchnerismo: del neofascismo al neofranquismo



Lo que comenzo como peronismo tradicional -la version  argentina del fascismo italiano, con su combinacion de clientelismo y populismo basado en la ambiguedad y carisma de lideres simpaticos y paternalistas como Peron o Menem- se ha transformado en una version mucho más dura y represiva en torno a lideres autoritarios e intolerantes de toda disidencia, como los Kirchner, en el modo del franquismo.

Como en este último, se gobierna con una modalidad monárquica, con pretensiones dinásticas y discurso puritano (en este caso, de la religion izquierdista), en la que los amigos del régimen son convertidos en una nueva aristocracia, con sede en los rascacielos de Puerto Madero y con acceso exclusivo a las licencias monopólicas (que en en este Blog caracterizaron con justeza como "amigopolios") de saqueo del Estado a traves del contrato público sin licitación -con sus ejemplos destacados de los Eskenazy, Cristobal Lopez y Lazaro Baez-

La Falange franquista está representada por La Campora -un tipico ejemplo de "movimiento" juvenil creado y financiado por el Gobierno con fondos y empresas públicas- 



Y el Opus Dei representado por los oportunistas cooptados al Partido Comunista de Carta Abierta -un clásico ejemplo de como el comunismo tradicional se ha peronizado y adecuado al discurso populista en Argentina, usando un lenguaje retorcido para justificar todo lo que el gobierno local y su financista venezolano les indican a cambio de un sueldo de funcionario o de un subsidio con fondos publicos (o ambos, en algunos casos) generalmente en canales de TV o diarios sostenidos por la propaganda oficial (tambien pagada con fondos publicos).



Y versiones alternativas que auspician una legislación y gestión stalinista de los medios "disidentes" como Nuevo Encuentro  de Martin Sabatella festejando con lenguaje maradoniano la legitimación por la Corte instalada por el regimen kirchnerista del cepo informativo de la "Ley de Medios"



aplicando los métodos de su originaria Federación Juvenil Comunista ("Fede" para los conversos) a la captación de jóvenes de la díscola Capital Federal



El kirchnerismo utiliza los mismos métodos y modelo económico del franquismo -suma del poder público, sucesión dinástica, corte de testaferros repartiendo el erario publico, cepo informativo y cambiario, alianzas con los "Ejes" fascistas del momento, persecución de la prensa critica, adoctrinamiento y creación de "juventudes" mantenidas con dineros públicos- con un discurso "progresista" que solo revela el origen común de fascistas y comunistas -desde los días en que Gramsci y Mussolini militaban juntos en el socialismo italiano-

La diferencia entre el comunismo y el fascismo es tan escasa y dificil de establecer que cada vez que se hace la pregunta a unos y otros se obtienen solamente torturados discursos llenos de insultos recíprocos que tratan infructuosamente de cubrir las obvias semejanzas: manejo del capital por el gobierno y el Estado, dictadura de partido único, persecución de toda disidencia, "leyes de medios" asegurando el monopolio de la prensa, adoctrinamiento masivo de los jóvenes, sucesión dinástica y digitada, instalación de una nueva plutocracia de cortesanos y funcionarios, demonización de adversarios para justificar fracasos (judios, banqueros, clases medias) y los niveles más altos de pobreza y desigualdad social. 



El kircherismo es el resultado de la combinación letal de catástrofes populistas y décadas de adoctrinamiento en universidades y colegios dominados alternativamente por profesorados fascistas y marxistas.

Las consecuencias están a la vista: Argentina ha pasado de tener un PBI por habitante igual al de Estados Unidos entre 1852 y 1930 -cuando regía su Constitución e instituciones liberales y republicanas construídas a imagen y semejanza de sus competidores del Norte- a tener la mitad del PBI de su vecino, el genuinamente socialdemocratico Chile.

Las brutales contradicciones entre prácticas fascistas y discursos izquierdistas que caracteriza al kirchnerismo hace que los opositores caracterizados como de "derecha" -el caso típico del intendente de Buenos Aires Mauricio Macri- queden a la izquierda del gobierno, precisamente por su moderación y su respeto por las instituciones en comparación con los que exhibe el gobierno central. El problema del modelo K no es que haya algo más a su izquierda, sino que no queda nada más a su derecha.

Como en el caso del camporismo y montonerismo, la inversión del "nacional socialismo" en "socialismo nacional" no cambia, sino potencia el producto.

El daño de casi 80 años de fascismo criollo -1930 al presente- y de los últimos 25 años de franquicia postperonista estan a la vista y tendrán consecuencias para décadas y generaciones futuras.

1 comment:

Matt said...

Excelente material.
Muy bueno y muy impresionante.
Todos los regímenes totalitarios son cortados por la misma tijera.