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Friday, March 27, 2009

Argentina: Por un presidente almacenero

Mientras los parásitos se comen la soja y dedican a la gilada que no verá un cobre discursos ininteligibles de abogados tramposos, después de 20 años de dictaduras de sables vírgenes, otros 20 años de matanza recíproca entre ellos y los bacancitos montoneros del Colegio Militar, 10 de discursos pedantes y vacuos de Alfonsines y Carriós que nunca ejercieron un día de trabajo en serio y 20 años de rapiña Menem-Duhalde-Kirchner, creo haber encontrado la solución al dilema argentino.

Y paso a proponer.

Basta de abogados, congresistas y gobernadores abonados, herederos de financieras, "empresarios de Puerto Madero", dirigentes de fútbol, periodistas, payadores y verseros. Basta de pseudointelectuales progresistas criados por madres abnegadas para succionar la soja de los chacareros y la coima de los cuentapropistas "distribuyendo" los ahorros ajenos.

Argentina necesita un presidente almacenero. Gallego o en su defecto chino o coreano. De esas razas sufridas que se levantan a las 4 de la mañana, trabajan 20 horas y no se cambian el delantal.

Gente sin pinta, sin labia, sin viveza criolla, sin "ser nacional". Gente que no sabe "vivir" a lo argentino. Que no sabe contar chistes ni bailar tango ni jugar al billar. Gente que usa delantal aunque sea dueña del boliche. Y que no atiende en el escritorio (no tiene) sino en el depósito. Gente que no levanta la voz ni la quiniela.

Gente que siempre compra, nunca vende. Que ayuna cuando debe para pagar la mercadería. Que abre los cafés, restaurantes y almacenes todas las madrugadas y los cierra la madrugada siguiente. Que limpia las mesas, los pisos, pinta techos, levanta paredes, hace casitas chorizo y pensiones donde los cargan las vinchucas porteñas.

Gente que desciende no de patricios, altivos comechingones o caudillos federales sino de los barcos de carga, que nunca pidió un peso prestado, que presta y espera.

Que hace una casa, un edificio, una cadena de supermercados, ara un campo solita. Que hace trabajar a la familia y si no trabajan, los raja a patadas y habilita a otro como ellos. Y a veces lo adoptan.

Imaginen a un presidente Manolo. Imaginen La Rosada convertida en un almacén eficiente, atendido por Manolo. Imaginen a Manolo manejando a los proveedores del Estado. Revisando las calles, escuelas, puentes. Paseando con la escopeta en la mano por los bajos fondos.

Recorriendo los andurriales con la chata para levantar albañiles para trabajar a las 4 de la matina.

Imaginen la deuda pública de un Presidente Manolo (o Tae Kwan). La recolección de basura (si queda algo que no aprovechen los verdaderos inventores del reciclado)

Ese país existe. Se llama Singapur, Estados Unidos, China, Corea, Japón, hasta España.

Qué tal si en vez de endiosar y atraer por votos choripán la pachorra, pachanga y camorra latinoamericana importada para el afano y la prostitución mientras puteamos al "chino miserable" que no nos fía o al "gallego pata sucia" que nos banca el café (nótese que en el "código progre" que nos rige eso es lo "políticamente correcto") les damos una chance?

Tengo la fuerte sospecha que si pusiéramos un presidente almacenero, que maneje el país como su almacén, esto sería al menos España.

Porque son los Manolos, los Tae Kwon, los chacareros vascos o los rusos del Once los que reconstruyen el país cada vez que los caudillos federales, los Isidoritos, los bohemios, los "progresistas", los tilingos y los Tacuaras vírgenes de sudor y esfuerzo lo hacen mierda.

Manolo Presidente. Almacén La Rosada. Hoy no se fía, mañana tampoco. Proveedores del Estado, se atiende a las 4 am en el depósito. Se paga a 90 días después de la entrega.

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Referencias

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2 comments:

thegorila said...

Macedonio: es exactamente lo que quiero YA !! Basta de abogados por favor !! Basta de la casta política !! Quiero un laburante !! Y tengo mi candidato, el ruso Durban, mi almacenero. A los 17 se tuvo que hacer cargo de la familia y del galponcito donde con su padre guardaban las verduras que buscaban del mercado para luego venderlas. El padre murió de un infarto sentado en ese lugar y don alejandro se puso el negocio y la familia al hombro. Hoy tiene un minimercado atendido solo por él. No hay día que esté cerrado y además trabaja ad honorem en la cámara de comercio. Honesto 100% y obviamente enfermo con el país.
Cuando quiera armamos la lista !!
Un saludo.

Macedonio said...

Excelente idea, Thegorilla: imaginemos un almacenero por cada pueblito, barrio en nuestra república, ocupando la portería -porque de eso se trata, no de bajar maná del cielo ni de dar clases magistrales en un podio-

De hecho, si quieren ver cómo funcionan, se dan una vuelta por A Coruña y se van a enterar de porqué Galicia es la tercera potencia de España detrás de País Vasco y Cataluña (otras sedes de laboriosos y silenciosos fenicios)

Partido Manolista nomás. Y podemos empezar municipio por municipio, porque para los almaceneros, el asunto se resuelve vereda por vereda.

Cuando venga la próxima hecatombe, estemos preparados.