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Thursday, January 15, 2026

Lecturas recomendadas 105: The Calculus of Consent y la anatomía del poder político

 

En la historia del pensamiento político del siglo XX, pocas obras han articulado tan finamente la intersección entre economía, política y decisión colectiva como James M. Buchanan y Gordon Tullock en The Calculus of Consent: Logical Foundations of Constitutional Democracy (1962/1999). 

Publicado en su edición moderna por Liberty Fund, este libro no solo fundó la Teoría de la Elección Pública (Public Choice), sino que también ofrece un marco conceptual para entender por qué los poderes políticos —aunque amparen su actuación en la noción del “interés público”— a menudo terminan capturando rentas privadas y desnaturalizando la soberanía del ciudadano individual. (Wikipedia)


1. El cálculo del consentimiento: Estado como artefacto social

Buchanan y Tullock parten de una tesis radicalmente liberal: el Estado no es una entidad orgánica dotada de voluntad propia, sino un artefacto construido por individuos racionales. La política, como la economía, puede ser analizada mediante el individualismo metodológico: cada actor persigue su propio interés bajo reglas institucionales específicas, y sólo mediante el consentimiento explícito o implícito se legitima la acción colectiva. (Wikipedia)

El libro desplaza el foco de atención de la tradicional “voluntad general” hacia la lógica de los procesos constitucionales, preguntando: ¿qué reglas del juego político serían aprobadas por individuos racionales interesados en proteger sus derechos y bienestar?

El resultado es una combinación de teoría racional, análisis de decisiones colectivas y una crítica implícita a concepciones orgánicas del Estado que atribuyen a la comunidad o a la nación una voluntad monolítica. (John Thrasher)


2. Public Choice: cuando los políticos actúan como economistas del poder

La Public Choice Theory que emerge en The Calculus of Consent nos devuelve a la realidad desnuda: los políticos, burocratas y coaliciones electorales no son ángeles altruistas que dejan de lado sus intereses al asumir la función pública. Por el contrario, su comportamiento sigue lógicas racionales de maximización dentro del “mercado político”: búsqueda de poder, acumulación de recursos y protección de ventajas competitivas. (Wikipedia)

En términos económicos, esto se traduce en dos efectos centrales:

  • Captura de rentas: los agentes políticos y los grupos de presión buscan mecanismos para asignarse privilegios y rentas por encima de lo que el mercado competitivo habría generado de forma descentralizada. (Wikipedia)
  • Externalidades políticas negativas: cuando las mayorías deciden sin restricciones a los derechos individuales ni contrapesos constitucionales fuertes, emergen costos externos que recaen sobre las minorías, destruyendo los incentivos a la inversión y a la creación de riqueza.

Este análisis, aunque abstracto, se vuelve poderoso cuando se lo aplica a hegemonías políticas concretas que han invocado el “interés del pueblo” para justificar la expansión del poder estatal sobre la propiedad privada.

Denise Dresser -cuya obra comentamos en este Blog 15 años atrás- explica el caso de México 


3. Expropiaciones disfrazadas de soberanía: el caso latinoamericano

Bajo la lente de Buchanan-Tullock, los ejemplos del chavismo venezolano, el castrismo cubano y el kirchnerismo argentino ilustran cómo la combinación de lógica política y ausencia de contrapesos sólidos conduce a la captura de rentas en lugar de a la protección del interés público.

🇨🇺 Cuba: soberanía absoluta y pobreza extrema

Desde 1959, el régimen cubano disolvió el dominio de la propiedad privada sobre tierra, capital y medios de producción en nombre de la revolución socialista. Lo que en el discurso oficial se llamó “recuperación de la soberanía”, en términos de Public Choice implica una privatización de la renta por la cúpula gobernante, sin mecanismos constitucionales que mitiguen los incentivos extractivos del poder.
El resultado social es estremecedor: estudios independientes reflejan que más del 80 % de las familias viven en condiciones de pobreza extrema, con ingresos reales equivalentes a umbrales mínimos de subsistencia, lo que sugiere la imposibilidad de agregación de bienestar individual dentro de las decisiones colectivas impuestas autoritariamente. (OCDH, Report #8).

🇦🇷 Argentina: la expropiación de YPF y el chantaje de lo “estratégico”

En Argentina, la expropiación del 51 % de YPF en 2012 se vendió como defensa del interés público y recuperación del control del sector energético. Sin embargo, no solo desincentivó la inversión productiva, sino que derivó en demandas internacionales y sentencias por miles de millones de dólares a accionistas minoritarios por la forma en que se vulneraron derechos contractuales y estatutarios.
Casi paradójicamente, un gobierno que denunciaba a los “fondos buitre” terminó obligado por tribunales extranjeros a pagar compensaciones por expropiación arbitraria, lo que revela hasta qué punto la lógica de captura de rentas puede revertirse contra el propio Estado que la promueve.

🇻🇪 Venezuela: PDVSA y la consumación de la captura

La historia reciente de PDVSA bajo el chavismo es una demostración de cómo un recurso estratégicamente fundamental se transforma en un instrumento de captación de renta política. La extracción de ingresos petroleros fue acompañada por redes clientelares, corrupción interna y desvío de fondos hacia grupos afines, sumiendo a la economía en una hiperinflación insostenible y hundiendo a la sociedad en medidas de austeridad que se disfrazaron de justicia social.


4. De la teoría a la práctica: fallas del Estado y descentralización de decisiones

Buchanan y Tullock no se conforman con exponer un modelo académico: ofrecen una advertencia normativa para la configuración de instituciones políticas. En su marco, una constitución racional es un contrato social que exige altos umbrales de consenso para decisiones que imponen costos externos severos —una regla que limita la posibilidad de captura de rentas por mayorías momentáneas. (Wikipedia)

Pero cuando el diseño constitucional falla —como ocurre en múltiples repúblicas latinoamericanas con poderes ejecutivo omnipotentes y contrapesos debilitados— entonces:

  • Las mayorías políticas imponen reglas sin unanimidad ni protección de derechos básicos.
  • Los incentivos de los políticos se traducen en expansión discrecional del poder.
  • La acción colectiva degenerativa reemplaza a la cooperación institucional.

5. Una lectura imprescindible en tiempos de polarización política

The Calculus of Consent no es solo una obra técnica; es una llamada a comprender la política como una arena de incentivos, no de armonías ingenuas. Buchanan y Tullock nos enseñan que, si bien el Estado es creado por individuos, no deja de tener incentivos propios que pueden entrar en conflicto con el interés público genuino.

En un tiempo en que gobiernos populistas apelan a la soberanía del pueblo para justificar expropiaciones y estatizaciones —desde Cuba hasta Venezuela y Argentina—, la perspectiva de Public Choice ofrece una herramienta analítica potente: el Estado puede (y suele) fallar tanto como los mercados cuando no hay contrapesos y derechos firmes. (Wikipedia)


Conclusión

Leer The Calculus of Consent es un ejercicio de clarividencia: nos enseña a ver la política sin romanticismos, a comprender que la mayoría no siempre significa justicia, y que la concentración del poder, aun invocando el interés del pueblo, puede llevar a la captura extractiva de rentas en detrimento de la sociedad civil.

En tiempos en que se reescriben constituciones a conveniencia, en que la expropiación se presenta como soberanía y en que las mayorías promovidas por líderes carismáticos reemplazan el imperio de la ley, Buchanan y Tullock nos recuerdan que la libertad y la justicia solo pueden sostenerse sobre reglas que restrinjan, no que expandan, la potestad arbitraria del Estado.


Referencias (APA)

Buchanan, J. M., & Tullock, G. (1962/1999). The Calculus of Consent: Logical Foundations of Constitutional Democracy. Liberty Fund. (Online Library of Liberty)
Teoría de la elección pública. (2025, noviembre). Wikipedia. (Wikipedia)
The Calculus of Consent. (2025, Wikipedia). (Wikipedia)


Buitres bolivarianos: “El Estado” es el Soberano (en nombre de “el Pueblo”)

 

Hay un truco retórico que se repite con puntualidad tropical: cuando el poder quiere quedarse con lo ajeno, no dice “robo”, sino “soberanía”. No dice “confiscación”, dice “recuperación”. No dice “casta”, dice “el pueblo”. Y, para que el teatro quede completo, inventa un enemigo útil: los “capitales buitres”.

El problema es que, en América Latina, los buitres más constantes no suelen venir de Wall Street: vienen con boina, uniforme o saco de burócrata, y aterrizan sobre activos productivos con el mismo apetito —pero con una ventaja: tienen decreto, tribunal domesticado y policía.


1) La inversión moral del relato: “buitres” vs. accionistas estafados

Cuando un gobierno expropia o estatiza sin respetar contratos, estatutos, indemnizaciones y debido proceso, la “víctima” no es una abstracción: son ahorristas, fondos de pensión, accionistas minoritarios y proveedores que confiaron —a veces ingenuamente— en reglas que luego se rompen.

El caso argentino de YPF es didáctico: la expropiación se presentó como soberanía energética, pero terminó convirtiéndose en un litigio por violación de los derechos de los minoritarios. En 2023, una jueza federal en EE. UU. ordenó a Argentina pagar US$ 16,1 mil millones a accionistas minoritarios (Petersen/Eton Park) por la forma en que se ejecutó la nacionalización.
La moraleja liberal es incómoda: no era “Patria vs. buitres”; era “Estado discrecional vs. propiedad y contrato”.


2) Public Choice: cuando “el Estado” no es “nosotros” sino “ellos”

La escuela de Public Choice (Buchanan & Tullock) parte de una idea simple y devastadora: la política no es “romance”; son incentivos. Los funcionarios, como cualquier otro actor, responden a beneficios y costos. Si pueden capturar rentas y socializar pérdidas, muchos lo harán.

En esa lógica, la expropiación se vuelve un instrumento perfecto:

  • Captura de renta: el Estado toma un activo con flujo de caja (petróleo, energía, banca, tierras, medios).
  • Reparto clientelar: ese flujo financia lealtades, subsidios discrecionales, “cajas” paralelas.
  • Blindaje institucional: se degradan los contrapesos (justicia, auditoría, prensa).
  • Resultado: cae la inversión, sube el riesgo país, se hunde el empleo formal, y el “pueblo” queda con inflación y pobreza.

Dicho en criollo: expropiar suele ser el atajo para gobernar sin productividad.


3) Cuatro laboratorios de rapiña “popular”

A) Argentina (kirchnerismo): soberanía con factura en tribunales

El kirchnerismo convirtió la épica de la “recuperación” en un costo fiscal y reputacional: el caso YPF terminó en una condena por miles de millones.

En paralelo, Argentina exhibe el patrón social típico del estatismo inflacionario: la pobreza se disparó al 52,9% en el primer semestre de 2024 y luego cayó al 38,1% en el segundo semestre de 2024, según el INDEC (con el debate metodológico habitual), lo que muestra la sensibilidad extrema del bienestar al ciclo inflacionario-ajuste.

B) Venezuela (chavismo): PDVSA como caja, y el país como ruina

Venezuela es el “manual” completo de captura de renta. La ENCOVI 2021 reportó un 94,5 % de pobreza y un 76,6 % de pobreza extrema (pobreza de ingresos).

Y mientras el discurso era anti-buitres, la corrupción se comía el corazón del sistema: un informe de Transparencia Venezuela sobre el esquema “PDVSA-Crypto” recoge estimaciones de dinero público involucrado entre US$ 13 y 16 mil millones, con referencias a cifras mayores en la prensa internacional.


“Socialismo del siglo XXI”, sí: socialización de la miseria y privatización de la renta.

C) Cuba (castrismo): confiscación total y pobreza extrema masiva

La “soberanía” de la dictadura cubana se edificó sobre la confiscación sistemática y la eliminación de la propiedad privada como motor. El resultado social reciente es brutal: el Observatorio Cubano de Derechos Humanos reporta que el 89% de los hogares vive en pobreza extrema (y umbrales de ingreso que, para un hogar de 3 personas, rondan US$ 171/mes para salir de esa condición, según la metodología difundida en las coberturas del estudio).

Cuando la propiedad desaparece, el ciudadano deja de ser agente económico y pasa a ser administrado.

D) Nicaragua (orteguismo): confiscación como disciplina política

En Nicaragua, la confiscación reaparece como herramienta contemporánea de control: estimaciones periodísticas señalan que las confiscaciones tienen un costo mínimo de US$ 250 millones.
Y el antecedente histórico de la “Piñata sandinista” ilustra el mecanismo clásico: activos públicos/privados transferidos a redes políticas antes de perder el poder.

 

4) Tabla comparativa: “expropiación” como tecnología de captura de renta

País / régimen

“Soberanía” declarada

Hecho verificable

Costo / resultado social (indicadores)

Argentina (YPF)

Recuperación energética

Fallo en EE. UU. por forma de expropiación/daños a minoritarios

US$ 16,1 mil millones (sentencia) + pobreza 2024: 52,9% 38,1% (INDEC, semestres)

Venezuela (PDVSA)

Renta petrolera “para el pueblo”

Trama PDVSA-Crypto: estimación de fondos involucrados

US$ 13–16 mil millones estimados + ENCOVI 2021: 94,5% pobreza, 76,6% extrema

Cuba (estatización total)

“Propiedad social”

OCDH: pobreza extrema generalizada

89% de hogares en pobreza extrema (2024–2025)

Nicaragua (Ortega-Murillo)

“Defensa de la revolución”

Confiscaciones de activos desde 2018

Costo mínimo estimado US$ 250 millones

 

 

 ¿Quién paga la factura?

Asi como la renta capturada con las expropiaciones va a parar a los bienes e ingresos de la casta gobernante -cuyos austeros estándares de vida se descubren cuando surgen fotos de los yates "Bandidos' (fallidos incluidos), estancias, Ferraris y propiedades -amen de la cuentas offshore que revelan los juicios-, las facturas por las "nacionalizacionres" van a parar a la deuda publica que pagan los inermes contribuyentes.

Esto, sin contar con los miles de empleos adicionales innecesarios que multiplican las plantas de las empresas "públicas" cuyos déficits también se convierten en deuda. 

He aquí algunas muestras recientes:

País

Política “soberana”

Resultado social

Argentina

Expropiación YPF

Condena judicial por US$ 16.100 millones + pobreza >50% en 2024

Venezuela

Estatización PDVSA

94,5% pobreza y tramas de corrupción por US$ 13–16 mil millones

Cuba

Eliminación de la propiedad privada

89% de hogares en pobreza extrema (encuestas en la isla)

Nicaragua

Confiscaciones selectivas

Expropiaciones > US$ 250 millones

 

Tuesday, January 13, 2026

La hora de la verdad: cuando los relatos se rinden ante los números (Cuba–Venezuela–Argentina, 1905–2025 en US$ 2025)

 

A la hora de la verdad, las frases de los relatos ideológicos ceden su lugar a los fríos y despiadados datos de la realidad económica a lo largo de décadas de historia.

Allá por 1959, Castro; en 1999, Chávez; en 2003, Néstor; y en 2008, Cristina Kirchner inauguraron 67 años de castrismo en Cuba, 27 años de chavismo en Venezuela y 23 años de kirchnerismo en Argentina, aprovechando la duracion de sus autoproclamados "años felices

Nos preguntamos por los resultados medidos en términos de ingreso per cápita y de porcentajes de pobreza, y los comparamos con los de los años previos, expresados en dólares de 2025.

He aquí las respuestas producidas con la ayuda de la investigación con IA del Kaufman Center:

En el folclore político latinoamericano, “soberanía” suele significar empresa estatal, relato épico y un ministro con lapicera. En el mundo real —y en el marco de Desempeño Social (Social Performance) de Bernardez— soberanía significa otra cosa, mucho menos cinematográfica y mucho más cruel: reglas estables, contratos ejecutables, tribunales que funcionen y derechos de propiedad que no dependan del humor del caudillo. Cuando eso existe, el desempeño social (relacional, organizacional e institucional) tiende a subir; cuando no, el país se vuelve un ecosistema de captura donde prosperan la casta política y sus “amigopolios”, y el resto aprende a sobrevivir con informalidad, remesas o fuga.

Lo que sigue no es un sermón: es un raccord histórico con números, expresados en dólares de 2025 (ajuste inflacionario), para comparar antes y durante:

  • Cuba: 1945–1958 vs. 1959–2022 (Castro).

  • Venezuela: 1945–1998 vs. 1999–2022 (Chávez/Maduro).

  • Argentina: 1905–1945 (ciclo de ascenso) y, para el “kirchnerismo ampliado”, 2003–2014 y 2019–2022 (según la disponibilidad comparable).

Nota metodológica breve: el “ingreso per cápita” aquí se aproxima con PIB per cápita en $ internacionales (PPP) de la Maddison Project Database, reexpresado a US$ 2025 usando el ajuste de inflación de EE. UU. (CPI) como factor de escala. Es una conversión práctica para lectura comparada, no una identidad contable perfecta. (dataverse.nl)
Para pobreza, la serie homogénea disponible para varios países proviene de CEPALSTAT (monetaria), con huecos notorios en regímenes que dejaron de publicar o manipular estadísticas. (api-cepalstat.cepal.org)


1) Tabla central: “antes vs. revolución” en ingreso per cápita (US$ 2025)

PIB per cápita (aprox.) en US$ 2025 — inicio, fin y crecimiento anual compuesto (CAGR).

País / períodoInicio (US$ 2025)Fin (US$ 2025)Crec. anual (CAGR)
Argentina (1905–1945)~7.500~13.300~1,4%
Cuba (1945–1958)~10.900~14.200~2,1%
Cuba (1959–2022)~14.500~9.300 (*)-0,7%
Venezuela (1945–1998)~7.200~18.000~1,8%
Venezuela (1999–2022)~18.300~6.300-4,6%


Argentina (2003–2022)~16.200~15.800-4,7%

Fuente base: Maddison Project Database (PIB pc PPP). Ajuste a US$ 2025 por CPI. (dataverse.nl)

(*) El dato de PBI de Cuba estimado no refleja el ingreso real, ver "Haitianización"

Lectura “a lo Liberales” (sin anestesia):

  • Cuba: el quiebre no es “un bache”: es una tendencia de seis décadas y dos últimas de caída en picada.

  • Venezuela: el chavismo no “redistribuyó” una torta: achicó la panadería.

  • Argentina: el “modelo” no muere de golpe; se anemiza, y cuando vuelve el arbitrio (controles, cepos, emisión), el ingreso per cápita se dobla… pero hacia abajo.


2) Cuba: Menú del día: “haitianización” — cuando el ingreso real cubano cae al nivel de subsistencia


El PIB per cápita oficial puede mentir; la heladera no.

Mientras las cuentas nacionales todavía muestran a Cuba como “país de ingreso medio”, los estudios independientes revelan una realidad social que ya no se distingue de la pobreza extrema caribeña.

Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, el 89% de los hogares cubanos vive bajo un umbral de extrema pobreza equivalente a < US$1,90 por persona por día (≈ US$700/año), usando el tipo de cambio informal. En términos de ingreso real de subsistencia, esto ‘haitianiza’ a Cuba, aunque el PIB per cápita oficial no lo refleje.”

El cálculo que desnuda el relato

Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH, Report #8), en 2024–2025:

  • Un hogar de 3 personas necesita US$171 mensuales para no caer en la pobreza extrema, usando el tipo de cambio informal (el único que permite comprar alimentos reales).

  • Con ese umbral, el 89% de los hogares cubanos quedan por debajo de la línea de subsistencia.

Ingreso per cápita implícito de subsistencia en Cuba:

ConceptoCálculo
Umbral hogar (3 pers.)US$171 / mes
Umbral per cápita mensualUS$57
Umbral per cápita diarioUS$1,90
Umbral per cápita anual≈ US$700

🔴 Si 89% está debajo de este nivel, la mediana real del ingreso cubano está por debajo de US$700 anuales por persona.


🌍 Haití: el espejo incómodo

Para Haití, el Banco Mundial estima en 2024:

  • 36,4% de la población en situación de pobreza extrema según la línea internacional de US$2,15/día (PPP 2017).

Comparación conceptual (no de PIB, sino de supervivencia):

País% población en pobreza extremaUmbral usado
Cuba (OCDH)89%US$1,90/día (tipo cambio informal)
Haití (Banco Mundial)36,4%US$2,15/día (PPP internacional)

🧠 Traducción al castellano llano

  • El PIB per cápita oficial de Cuba todavía la muestra por encima del de Haití.

  • Pero cuando se mide el ingreso real disponible al tipo de cambio en el que se compra comida, la mayoría de los cubanos vive con ingresos equivalentes a los niveles de subsistencia haitianos.

No es que Cuba sea Haití en las estadísticas macro.
Es que el cubano medio ya lo es en la mesa de su casa.


🧾 Referencias (APA)

  • Observatorio Cubano de Derechos Humanos. (2025). The States of Social Rights in Cuba. Report #8.

  • El País. (2024, July 29). Almost 90% of the Cuban population lives in “extreme poverty,” according to a new study.

  • World Bank. (2025). Haiti: Nowcast estimates of extreme poverty in 2024 (at the $2.15/day line).


3) Chile, Uruguay y Paraguay: “mercado” no como dogma, sino como resultado

Chile, Uruguay y Paraguay son evidencia reciente de mejora cuando las reglas funcionan.

3.1 Ingreso per cápita (2003–2022, US$ 2025 aprox.)

PaísInicio 2003Fin 2022Crec. anual
Chile~22.700~32.600+1,9%
Uruguay~16.400~28.900+3,0%
Paraguay~8.200~12.600+2,3%

Fuente base: Maddison (PPP) + ajuste CPI a US$ 2025. (dataverse.nl)

3.2 Pobreza (CEPALSTAT)

En lenguaje de Bernardez: es el desempeño institucional (reglas), organizacional (productividad e inversión) y relacional (menos la guerra civil de facciones por la caja). Cuando esas tres patas sostienen la mesa, el ingreso aumenta y la pobreza disminuye.


4) Conclusión : el “relato” es una moneda blanda; el ingreso per cápita, no

Entre 1959, 1999 y 2003 (y sus continuidades), Cuba, Venezuela y Argentina inauguraron décadas en las que el Estado dejó de ser árbitro y pasó a ser jugador, dueño de la cancha, de la pelota y del VAR. El resultado, medido fríamente:

  • En Cuba y Venezuela, el ingreso per cápita cae en los períodos “revolucionarios” largos, aun cuando el relato jura lo contrario. (dataverse.nl)

  • En Venezuela, la pobreza posterior al quiebre estadístico se convierte en un terreno de estimaciones externas —señal típica de un colapso institucional. (Encuesta Nacional de Condiciones de Vida)

  • En Chile y Uruguay, con economías de mercado y reglas relativamente estables, el desempeño social medible mejora: más ingreso, menos pobreza. (api-cepalstat.cepal.org)

Y así, “a la hora de la verdad”, el eslogan pierde por goleada frente a la planilla: los relatos ideológicos son flexibles; las restricciones económicas, no.


Friday, January 9, 2026

Latam 2026: de la hegemonía marxista a la Pax Americana

 

América Latina vivió, en las dos últimas décadas, un auge de gobiernos autodenominados “progresistas” o “de izquierda” que reclamaron para sí la bandera de la justicia social, la soberanía popular y la redistribución de la riqueza. Hoy, muchas de esas promesas han colapsado frente a la realidad objetiva de la pobreza sistémica, la corrupción endémica y la captura del Estado por redes clientelistas y mafiosas que han convertido a países enteros en narco-dictaduras camufladas de revolución.

Con la geopolítica global reconfigurándose, 2026 marca un punto de inflexión: la reimplantación de la Pax Americana, ahora bajo una versión explícita de la diplomacia del garrote que Theodore Roosevelt popularizó en el siglo XX, aparece como la respuesta más efectiva frente a las décadas de fracaso diplomático contra las dictaduras financiadas por Venezuela, China e Irán en la región.

1) El espejismo del “socialismo del siglo XXI” y la pobreza estructural

Los experimentos bolivarianos en Venezuela, Nicaragua y Cuba prometieron emancipación económica y sosiego social para amplios sectores empobrecidos. La realidad fue otra.

En Venezuela, bajo los gobiernos de Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro, la pobreza se disparó hasta afectar al 90 % de la población y desencadenó la peor crisis económica en la historia reciente del continente, con desplomes drásticos en producción de alimentos, disponibilidad básica y servicios esenciales, que condujeron a una masiva emigración forzada de millones de ciudadanos. Wikipedia

Programas sociales como las misiones bolivarianas, que en algún momento suscitaron cierta narrativa de reducción de pobreza, terminaron siendo instrumentos de clientelismo y corrupción, con una eficacia real cuestionada incluso por estudios académicos independientes. Wikipedia

La hiperinflación venezolana —con cifras tan extremas que superan varios millones por ciento acumulado— destruyó el poder adquisitivo y convirtió en anécdota el ingreso fijo, sumiendo en pobreza extrema a amplios sectores medios e industriales. Wikipedia

La promesa de justicia distributiva se convirtió, en cambio, en una dramática redistribución de la miseria.

2) El eje de dictaduras y su penetración externa


La narrativa oficial chavista, castrista o sandinista no era solo interna. Parte de su estrategia consistió en reclamar la existencia de un enemigo externo: el “imperialismo estadounidense”. Esta narrativa sirvió como maquinaria de legitimación interna y, al mismo tiempo, como puente para favorecer la penetración geopolítica de la URSS (hasta su implosión), de China e Irán.

  • China, mediante acuerdos de deuda y préstamos contra petróleo, otorgó créditos por billones de dólares que no generaron proyectos productivos sostenibles y que han sido interpretados por analistas como formas modernas de debt-trap diplomacy que limitan la soberanía económica de los países deudores. The Guardian+1
  • Rusia e Irán usaron a Venezuela y Cuba como plataformas para expandir su influencia militar y diplomática en el hemisferio occidental, buscando contrapesar el liderazgo occidental en contextos estratégicos. En particular, los vínculos con Irán incluyeron cooperación militar y petrolera que suscitaron alarmas geopolíticas en Estados Unidos y en países aliados. AP News

La conjunción entre élites locales autoritarias y patrocinadores externos no fortaleció la democracia ni la prosperidad, sino que consolidó redes transnacionales de corrupción, narcotráfico, lavado de dinero y alianzas extraestatales que operan con impunidad bajo la protección del régimen. diariolasamericas.com

3) De la United Fruit a los “narcoestados”: el espejismo de la explotación feudal

Las izquierdas latinoamericanas denunciaron durante décadas la explotación multinacional —símbolo político de paradigmas oligárquicos clásicos como la United Fruit Company— como la encarnación del capitalismo depredador. Sin embargo, en la práctica, la invasión de la economía por el crimen organizado y la captura del Estado por mafias estatales han producido formas de dominación económica más parecidas a un sistema feudal corrupto que a una liberación popular.

Dictaduras que se proclaman anticapitalistas utilizaron el control de recursos petroleros, mineros o financieros no para redistribuir riqueza, sino para consolidar un aparato de privilegios clientelistas, privilegios para las nomenklaturas y violaciones sistemáticas de los derechos básicos. En muchos casos, incluso la producción nacional se desplomó, y la dependencia de importaciones, subsidios e ingresos de remesas se volvió generalizada. Wikipedia

En libertad económica y bienestar, la comparación deja al socialismo bolivariano no como un contrapeso de las multinacionales, sino como un gestor peor que la más extractiva y tradicional de explotación.

4) El reordenamiento geopolítico de 2026: expulsión de influencias extra occidentales

En este contexto, la operación realizada por Estados Unidos, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y la reinserción de Venezuela en la órbita occidental —aún bajo controversia internacional—, representa una implosión del eje de dictaduras socialistas clientelares y la reducción de la influencia directa de Irán, Rusia y China en el corazón estratégico latinoamericano. The Washington Post

Más allá de la crítica a la legalidad o a los métodos, la política estadounidense ha enviado un mensaje claro: la tolerancia a narcoestados que sirven como plataformas de crimen transnacional y de influencia extranjera agresiva ha terminado. Ahora, los mecanismos tradicionales de orden —comercio, inversión, seguridad regional— se están reorganizando bajo principios que, aunque imperfectos, buscan restaurar conexiones económicas y de gobernanza basadas en el derecho y la cooperación, no en la violación sistemática de las libertades ni en clientelismos autoritarios.

 

5) Impactos nefastos del modelo chino, ruso e iraní

  • Los préstamos chinos, profundamente ligados a las exportaciones de materias primas, no lograron construir un tejido industrial o tecnológico sostenible y dejaron a los Estados altamente endeudados, con compromisos poco transparentes que restringen las opciones de política económica soberana. The Guardian
  • La presencia rusa en Venezuela sirvió para consolidar contratos de armas y acuerdos energéticos que retuvieron recursos críticos lejos de las cadenas de valor productivas. AP News
  • El vínculo iraní —más político y simbólico— reforzó redes que violan estándares internacionales de transparencia y derechos humanos, consolidando un bloque de regímenes aislacionistas que operan en sombra y complican la integración democrática regional. Le Monde.fr

Conclusión

La transición de 2026 puede entenderse como el declive del proyecto de hegemonía marxista y bolivariano en América Latina, y la reafirmación de un orden occidental basado en instituciones, mercados y alianzas democráticas. No se trata de idealizar la historia —el liberalismo sabe de sus propias fallas—, sino de reconocer que los experimentos autoritarios del último cuarto de siglo han terminado por exacerbar la pobreza, cooptar el Estado y fragmentar sociedades enteras.

La restauración de la Pax Americana no es, en realidad, un retorno a un pasado mítico, sino un reordenamiento pragmático frente a los fracasos sistémicos de proyectos políticos que prometieron liberación y entregaron dominación —ya sea ideológica, económica o criminal.

El desafío futuro será que este nuevo alineamiento no dependa de cañoneras ni de intervenciones unilaterales, sino que evolucione hacia alianzas sólidas de prosperidad compartida, reglas claras, respeto a la soberanía y al Estado de derecho. Ese, y no otro, sería el verdadero triunfo liberal en 2026


Sunday, January 4, 2026

Cuando el sheriff rompe la ley

 

El riesgo de colapso jurídico global tras la amenaza de intervención petrolera de EE.UU. en Venezuela

Resumen Ejecutivo

Los anuncios de Donald Trump sobre “tomar el control” del petróleo venezolano no son una bravuconada más: son una señal sistémica de ruptura del orden jurídico internacional. El sheriff que fundó Bretton Woods para hacer cumplir las leyes amenaza con actuar como juez y parte. El resultado no es solo geopolítico; es económico-financiero: incremento abrupto del country risk de Estados Unidos, fragmentación de los mercados, colapso del rol del dólar como activo refugio y aceleración de la desglobalización.



Introducción metodológica: del Fishbone de Ishikawa a los Cat Whiskers sistémicos

El modelo Cat Whiskers, desarrollado por Bernardez, se inscribe en una nueva generación de herramientas de diagnóstico para sistemas sociales complejos. 

A diferencia del clásico diagrama de causa-efecto de Ishikawa (Fishbone) —diseñado para reconstruir ex post las causas de un problema ya manifestado—, los Cat Whiskers operan como un sistema de alerta temprana prospectiva: no explican lo que ocurrió, sino que anticipan lo que probablemente ocurrirá cuando múltiples microseñales de disrupción emergen simultáneamente en diferentes dimensiones del sistema.

A cat skeleton and diagram

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Mientras el Fishbone analiza retrospectivamente fallas pasadas mediante cadenas causales lineales (Ishikawa, 1985), el enfoque Cat Whiskers identifica patrones de fragilidad estructural que preceden a transiciones no lineales de régimen, apoyándose en la teoría de la complejidad, los early warning signals y los procesos de colapso institucional (Scheffer et al., 2009; Acemoglu & Robinson, 2012; Taleb, 2012).

En este sentido, los Cat Whiskers no buscan culpables, sino sensores de futuro: rupturas normativas, disonancias contractuales, cambios narrativos y anomalías financieras que, cuando se acumulan, anuncian una mutación sistémica inminente.

1. Marco conceptual: Cat Whiskers sistémicos

Los Cat Whiskers no miden causas, sino sensores tempranos de fallas estructurales.

Cuando aparecen en conjunto, el sistema ya se encuentra en una fase de pérdida de control no lineal.

Aplicados al orden jurídico-económico internacional, los Cat Whiskers son:

Dimensión

Sensor (Whisker)

Indicador de ruptura

Institucional

Abandono de reglas fundacionales

Violación explícita de soberanía y propiedad de recursos

Financiera

Primas de riesgo soberano

Repricing acelerado de Treasuries

Monetaria

Desacople dólar-confianza

Sustitución en contratos energéticos

Comercial

Fragmentación contractual

Regionalización de cadenas de valor

Geopolítica

Normalización del saqueo

Repetición del precedente

Cultural

Cambio de narrativa

De “rule of law” a “might is right.”

 

2. El Cat Whiskers crítico: la quiebra del derecho de propiedad soberano

La amenaza de apropiación de petróleo extranjero rompe el principio: Permanent Sovereignty over Natural Resources (ONU, 1962)

Este principio es la piedra angular de los contratos de inversión globales. Sin él, todo contrato internacional queda jurídicamente contingente.

Efecto sistémico inmediato:

  • Las inversiones dejan de evaluarse por cash flow y pasan a valuarse por riesgo político absoluto.
  • Se activa la prima de “riesgo de expropiación por potencia dominante”.

 

3. ¿Puede dispararse el riesgo país de Estados Unidos?

Sí. Y no sería gradual: sería discreto, abrupto y autocatalítico.

Mecanismo técnico:

  1. Los Treasuries se valorizan por:
    • Estabilidad institucional
    • Imperio de la ley
    • Previsibilidad contractual
  2. Si EE.UU. viola el orden jurídico:
    • El bono deja de ser un activo sin riesgo.
    • Se introduce una nueva prima: [r = r_f + \pi_{legal}]
  3. El mercado no discute moralidad: reprecifica el riesgo.

Casos histórico comparable

Evento

Efecto

Abandono del patrón oro (Nixon Shock, 1971)

Volatilidad estructural + inflación

Invasión a Irak sin aval ONU (2003)

Caída de legitimidad + desdolarización parcial

Sanciones unilaterales financieras (2014-2023)

Crecimiento de swaps en yuanes

(Eichengreen, 2011; Tooze, 2018; BIS, 2023)


4. Cat Whiskers financieros: del “flight to quality” al “flight from lawlessness”

El sistema financiero global opera sobre una ficción: que el poder está subordinado a la ley.
Si esa ficción cae, se activa:

Activo

Reacción esperada

Treasuries

Venta defensiva por fondos soberanos

Dólar

Sustitución parcial en comercio energético

Oro

Revalorización sistémica

Criptomonedas

Refuncionalización como hedge institucional

Yuan

Uso transaccional sin rol de reserva

 

5. Desempeño institucional: del orden al botín

Esto no es política exterior. Es regresión civilizatoria.

Se reemplaza:

Orden Westfaliano

Orden Predatorio

Soberanía

Botín

Contrato

Fuerza

Derecho

Conveniencia

Reglas

Oportunismo


6. Escenario a 24 meses

Fase

Evento

0-6 meses

Repricing silencioso de Treasuries

6-12 meses

Desdolarización parcial en energía

12-24 meses

Doble benchmark financiero global: dólar / oro-yuan

 

Conclusión preliminar

Cuando el sheriff rompe la ley, no se genera miedo: se genera contagio.

Estados Unidos no perdería poder militar; perdería algo peor: su rol como plataforma jurídica del orden económico global.

Y cuando el riesgo país de EE.UU. deja de ser cero, el sistema puede entrar en una espiral estructural.

 


Referencias (APA)

Acemoglu, D., & Robinson, J. A. (2012). Why nations fail: The origins of power, prosperity, and poverty. New York, NY: Crown.

Akerlof, G. A. (1970). The market for “lemons”: Quality uncertainty and the market mechanism. Quarterly Journal of Economics, 84(3), 488–500.

Bank for International Settlements. (2023). Annual economic report 2023. Basel: BIS.

Bernardez, M. (2008). City doctors: Performance improvement in complex urban systems. Chicago, IL: Performance Improvement Institute.

Bernardez, M. (2009). Hospital-acquired infections and unintended consequences of healthcare reform. Performance Improvement Quarterly, 22(4), 37–56.

Bernardez, M. (2015). Unleashing social capital: Performance improvement in complex social systems. Chicago, IL: Performance Improvement Institute.

Bernardez, M. (2019). Sé los bigotes del gato: rompiendo la ley de las consecuencias imprevistas. Chicago, IL: Performance Improvement Institute. PFI 19-0012 BE THE CAT'S WHISKE

Bush, G. W. (2014). 41: A portrait of my father. New York, NY: Crown.

Eichengreen, B. (2011). Exorbitant privilege: The rise and fall of the dollar and the future of the international monetary system. Oxford: Oxford University Press.

Friedman, T. L. (2016). Thank you for being late: An optimist’s guide to thriving in the age of accelerations. New York, NY: Farrar, Straus and Giroux.

Ishikawa, K. (1985). What is total quality control? The Japanese way. Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall.

Kaufman, R. (2006). Change, choices, and consequences: A guide to mega planning. Amherst, MA: HRD Press.

Prahalad, C. K., & Hamel, G. (1994). Competing for the future. Boston, MA: Harvard Business School Press.

Scheffer, M., Bascompte, J., Brock, W. A., Carpenter, S. R., Dakos, V., van Nes, E. H., & Sugihara, G. (2009). Early-warning signals for critical transitions. Nature, 461(7260), 53–59.

Taleb, N. N. (2012). Antifragile: Things that gain from disorder. New York, NY: Random House.

Tooze, A. (2018). Crashed: How a decade of financial crises changed the world. New York, NY: Viking.

United Nations. (1962). Permanent sovereignty over natural resources (General Assembly Resolution 1803). New York, NY: United Nations.