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Monday, June 17, 2024

Genocidio y prejuicios: un análisis comparativo de los conflictos de Ucrania y Gaza


 Para comprender las complejidades de los conflictos internacionales, es necesario examinar los criterios establecidos por las Naciones Unidas (ONU) para definir el genocidio y cómo estos criterios se aplican a situaciones específicas. La actual invasión y ocupación de Ucrania por parte de Rusia y los conflictos recurrentes entre Israel y Gaza ofrecen contextos distintos para dicho análisis. Este ensayo explora cómo las acciones en Ucrania se alinean más estrechamente con los criterios de genocidio de la ONU en comparación con las operaciones militares de Israel en Gaza, al mismo tiempo que aborda posibles sesgos en el juicio internacional.

La Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (1948) proporciona una definición integral de genocidio. Incluye actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Estos actos incluyen matar a miembros del grupo, causar daños corporales o mentales graves, infligir deliberadamente condiciones calculadas para provocar destrucción física, imponer medidas destinadas a impedir nacimientos y transferir niños por la fuerza a otro grupo.

En el caso de Ucrania, la invasión rusa, que comenzó en febrero de 2022, ha provocado muerte y destrucción generalizadas. En el conflicto han muerto miles de civiles y soldados ucranianos, se han recibido informes de torturas y abusos sistemáticos y se han atacado deliberadamente infraestructuras civiles. La crisis humanitaria, caracterizada por el desplazamiento de millones de ucranianos, ejemplifica aún más las graves condiciones infligidas a la población.

Las declaraciones del presidente ruso Vladimir Putin brindan una idea significativa de la intención detrás de estas acciones. En un discurso del 21 de febrero de 2022, Putin desestimó la legitimidad de Ucrania como nación independiente, refiriéndose a ella como una creación artificial de la Unión Soviética. Ha afirmado repetidamente que los ucranianos y los rusos son "un solo pueblo", afirmación que socava la identidad nacional ucraniana. Estas declaraciones, junto con políticas destinadas a asimilar los territorios ocupados a Rusia, sugieren un intento de destruir la identidad nacional ucraniana, cumpliendo los criterios de genocidio de la ONU.

Por el contrario, las operaciones militares de Israel en Gaza a menudo se encuadran en un contexto de autodefensa. Estas operaciones suelen responder a provocaciones como ataques con cohetes y actividades terroristas de Hamás y otros grupos militantes. Si bien estas acciones militares provocan importantes bajas civiles y daños a la infraestructura, Israel sostiene que sus objetivos principales son los militantes, no los civiles. La intención detrás de estas operaciones se presenta como garantizar la seguridad nacional en lugar de un intento de erradicar a la población palestina.

A pesar de este marco, las acciones de Israel en Gaza a menudo provocan una condena inmediata y severa de la comunidad internacional. Esta reacción puede atribuirse al impacto humanitario visible e inmediato de las operaciones militares en zonas densamente pobladas. Las bajas civiles y la destrucción se transmiten a nivel mundial, lo que genera un mayor escrutinio y críticas.

Comparativamente, la naturaleza prolongada del conflicto de Ucrania y las complejidades geopolíticas pueden contribuir a una respuesta internacional diferente. Si bien la crisis humanitaria en Ucrania es grave, la escalada gradual y las complejidades políticas que rodean a Rusia y Ucrania pueden oscurecer la percepción de genocidio.

Al examinar los dos conflictos, resulta evidente que las acciones de Rusia en Ucrania se ajustan más estrechamente a los criterios de genocidio de la ONU. La clara intención de desmantelar la identidad nacional ucraniana, como lo demuestran tanto las declaraciones de Putin como la naturaleza sistemática de las atrocidades, se alinea con la definición de la ONU. En contraste, las operaciones militares de Israel, si bien causan daños significativos, no exhiben la misma intención explícita de destruir a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Más bien, se presentan como medidas de autodefensa contra amenazas militantes.

El sesgo percibido en el juicio internacional puede entenderse a través de estos diferentes contextos. La visibilidad inmediata de las acciones de Israel en Gaza y el delicado entorno político que rodea el conflicto entre Israel y Palestina provocan una rápida condena internacional. Mientras tanto, la naturaleza prolongada y compleja de la agresión rusa en Ucrania podría conducir a una respuesta más mesurada y menos inmediata.

En conclusión, si bien ambos conflictos implican graves consecuencias humanitarias, el argumento de que la invasión rusa de Ucrania se alinea más estrechamente con los criterios de genocidio de la ONU es convincente. Esta conclusión está respaldada por la intención explícita de socavar la identidad nacional ucraniana y las acciones sistemáticas adoptadas por las fuerzas rusas. En contraste, las operaciones militares de Israel, aunque controvertidas, no muestran la misma intención genocida según la definición de la ONU.

Resumen de puntos clave :

Analizar cómo la actual invasión y ocupación de Ucrania por parte de Rusia cumple con los criterios de genocidio de la ONU en comparación con las acciones de Israel en Gaza implica examinar la definición de genocidio y las acciones e intenciones específicas detrás de cada conflicto.

Definición de genocidio de la ONU

La Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (1948) define el genocidio como actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Estos actos incluyen:

  1. Matar a miembros del grupo.
  2. Provocar daños corporales o psíquicos graves a los miembros del grupo.
  3. Infligir deliberadamente al grupo condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física total o parcial.
  4. Imponer medidas destinadas a prevenir los nacimientos dentro del grupo.
  5. Trasladar por la fuerza a niños del grupo a otro grupo.

La invasión rusa de Ucrania

Intención y acciones

Acciones rusas en Ucrania:

  1. Asesinato de miembros del grupo: la invasión rusa ha provocado la muerte de miles de civiles y soldados ucranianos.
  2. Daño físico o mental grave: informes de tortura, violación y otras formas de abuso generalizadas.
  3. Condiciones de vida: Destrucción de infraestructura, desplazamiento forzado de millones y creación de crisis humanitarias.
  4. Declaraciones de Putin: Vladimir Putin ha hecho varias declaraciones negando la legitimidad de Ucrania como nación separada y su derecho a existir independientemente de Rusia.

Ejemplos de declaraciones de Putin

  • Discurso del 21 de febrero de 2022: Putin se refirió a Ucrania como una creación artificial de la Unión Soviética, sugiriendo que no tiene ningún derecho histórico a existir de forma independiente.
  • Declaraciones públicas: Putin se ha referido repetidamente a Ucrania y Rusia como "un solo pueblo" y ha sugerido que la identidad ucraniana es una invención.
  • Políticas: El gobierno ruso ha implementado políticas en los territorios ocupados que apuntan a rusificar a la población, incluido forzar el uso del idioma ruso e integrar el sistema educativo con el de Rusia.

Cumplimiento de los criterios de genocidio de la ONU

  • Intención: Las declaraciones y acciones de los líderes rusos indican una intención de destruir la identidad nacional ucraniana y asimilar a la población a Rusia.
  • Acciones: Las matanzas generalizadas, el desplazamiento forzado y la destrucción sistemática de infraestructura se alinean con las acciones especificadas en la definición de genocidio de la ONU.

Las acciones de Israel en Gaza

Contexto y acciones

Operaciones militares de Israel en Gaza:

  1. Respuesta a la provocación: Las acciones de Israel en Gaza a menudo se enmarcan como una respuesta a provocaciones como ataques con cohetes y actividades terroristas.
  2. Objetivos militares: Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirman que sus operaciones tienen como objetivo a Hamás y otros grupos militantes, no a civiles.
  3. Víctimas y desplazamiento: Las víctimas civiles y la destrucción son consecuencias del conflicto, pero Israel sostiene que no son la intención principal.

Argumentos a favor del sesgo en el juicio

  • Provocación: A menudo se considera que el conflicto fue iniciado por ataques desde Gaza, lo que justifica la respuesta militar de Israel como autodefensa.
  • Intención: No existe ninguna intención explícita por parte de Israel de destruir, total o parcialmente, al pueblo palestino. La intención suele formularse como un objetivo contra grupos militantes.
  • Reacciones de la ONU: La ONU y los organismos internacionales a menudo reaccionan fuertemente a las acciones de Israel debido al impacto humanitario inmediato y la visibilidad de las víctimas civiles. Al mismo tiempo, la naturaleza prolongada del conflicto en Ucrania podría llevar a una percepción diferente.

Comparando las dos situaciones

Ucrania contra Gaza

  • Intención: Las acciones y declaraciones de Rusia sugieren una clara intención de socavar y destruir la identidad nacional ucraniana. Las acciones de Israel, si bien provocan víctimas civiles, se enmarcan como respuestas a amenazas inmediatas y no como intentos de erradicar una población.
  • Acciones: La escala y la naturaleza sistemática de las atrocidades reportadas en Ucrania se alinean más estrechamente con la definición de genocidio de la ONU en comparación con la naturaleza esporádica de las operaciones militares de Israel en Gaza.
  • Respuesta internacional: Se percibe un sesgo según el cual las acciones de Israel reciben una condena más inmediata debido a su impacto visible y las sensibilidades políticas en torno al conflicto entre Israel y Palestina. Por el contrario, las acciones de Rusia podrían percibirse a través del lente de las complejidades geopolíticas y las tensiones regionales de larga data.

Conclusión

Si bien ambos conflictos implican graves consecuencias humanitarias, el argumento de que la invasión rusa de Ucrania se ajusta más a los criterios de genocidio de la ONU está respaldado por la intención de destruir la identidad nacional ucraniana y la naturaleza sistemática de las acciones tomadas. Las operaciones militares de Israel, si bien son controvertidas y causan daños civiles significativos, no exhiben la misma intención explícita de destruir un grupo nacional, étnico, racial o religioso como lo define la ONU. 

Mirando al futuro con Anne Appelbaum


 Anne Applebaum ha proporcionado extensos comentarios sobre la guerra de Ucrania, centrándose en la evolución del conflicto, la resiliencia y las necesidades estratégicas de Ucrania y los graves crímenes de guerra cometidos por Rusia.

La evolución y las necesidades estratégicas de Ucrania: Applebaum analiza la transformación requerida en el enfoque de Ucrania, enfatizando la necesidad de una mejor gestión dentro de sus sistemas militares y gubernamentales. Destaca la importancia de eliminar la corrupción, modernizar la industria de defensa y mejorar los sistemas y la transparencia para cumplir con los estándares occidentales. Esta transformación es crucial para mantener y fortalecer el apoyo internacional a Ucrania (Applebaum, 2024a).

Crímenes de guerra y tácticas rusas: Applebaum ha hablado abiertamente de las tácticas brutales empleadas por Rusia en la Ucrania ocupada. Detalla incidentes de tortura y opresión, señalando que no son incidentes aislados sino parte de una estrategia rusa más amplia para aplastar la identidad y la resistencia ucranianas. Estas acciones son sintomáticas de un desprecio más amplio por parte de Rusia hacia las normas internacionales, incluidas la Convención de Ginebra y la Convención sobre Genocidio de las Naciones Unidas (Applebaum, 2023).

Perspectivas y conclusión de la guerra: Applebaum sostiene que el único final viable del conflicto pasa por derrotar a Putin, lo que sugiere que es poco probable que las negociaciones de paz tengan éxito mientras él permanezca en el poder. Subraya que Rusia debe reconocer sus acciones como un error, algo esencial para cualquier resolución genuina del conflicto. Esta perspectiva se alinea con sus puntos de vista sobre la importancia de derrotar a Putin para garantizar la estabilidad a largo plazo en Europa (Applebaum, 2024b).

Los análisis de Applebaum presentan una visión integral que combina las necesidades inmediatas dentro de Ucrania, la dinámica geopolítica más amplia y las profundas violaciones de derechos humanos que ocurren dentro del conflicto.

 

Referencias

Amnistía Internacional. (2023). Israel/TPO: Posición de Amnistía Internacional sobre el apartheid de Israel contra los palestinos. Obtenido de Amnistía.org

Noticias de la BBC. (2022). Conflicto en Ucrania: Putin declara 'operación militar especial'. Obtenido de BBC.com

Observador de derechos humanos. (2022). Rusia: aparentes crímenes de guerra en Ucrania. Obtenido de HRW.org

Naciones Unidas. (1948). Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. Obtenido de ONU.org

Naciones Unidas. (2022). Declaración del Secretario General sobre Ucrania. Obtenido de ONU.org

Naciones Unidas. (2022). Declaración del Secretario General sobre Ucrania. Obtenido de ONU.org

 

 

Thursday, June 6, 2024

Lecturas Recomendadas 97: "La aristocracia del talento: cómo la meritocracia creó el mundo moderno," de Adrian Wooldridge

 

En la obra "La aristocracia del talento: cómo la meritocracia creó el mundo moderno," Adrian Wooldridge nos presenta una detallada exploración de cómo la meritocracia, basada en el mérito educativo, el conocimiento científico, la racionalidad y la libre discusión de ideas fundamentadas en datos reales, ha configurado nuestra sociedad contemporánea. Sin embargo, este sistema se enfrenta hoy a la amenaza del extremismo populista tanto de izquierda como de derecha, que comparte un rechazo común hacia estos principios meritocráticos.

Michel Foucault, una figura central de la extrema izquierda, critica la meritocracia argumentando que las estructuras de poder están inherentemente vinculadas con la producción de conocimiento. Foucault sostiene que las instituciones educativas y científicas no son meramente neutrales sino que perpetúan desigualdades al validar y reforzar ciertas formas de conocimiento y excluir otras. Este enfoque relativista socava la idea de un conocimiento objetivo y universal, promoviendo en cambio un escepticismo radical hacia cualquier tipo de autoridad intelectual. Para Foucault, las jerarquías meritocráticas no son más que mecanismos de control social disfrazados de justicia y racionalidad.

Por otro lado, Ernesto Laclau, un teórico de la extrema derecha, aborda la meritocracia desde una perspectiva populista. Laclau argumenta que la meritocracia crea una élite desconectada y moralista que desprecia a las masas, fomentando una división entre los "ganadores" meritocráticos y los "perdedores" de la sociedad. Según Laclau, esta élite meritocrática utiliza su posición para imponer una visión tecnocrática y deshumanizada del progreso, ignorando las necesidades y sentimientos de la mayoría. Laclau rechaza la idea de que el conocimiento científico y la racionalidad sean las únicas bases para la toma de decisiones, abogando por un retorno a la política basada en la identificación emocional y la movilización de las pasiones populares.

Ambos extremos, aunque ideológicamente opuestos, convergen en su resistencia a un sistema que valora la capacidad intelectual y el debate informado sobre la adhesión a dogmas ideológicos o emociones polarizantes. Este rechazo pone en peligro los cimientos de una sociedad que busca prosperar a través de la igualdad de oportunidades y el progreso basado en la evidencia. La crítica de Foucault erosiona la confianza en las instituciones que fomentan el conocimiento objetivo, mientras que la de Laclau socava la racionalidad y el mérito como principios rectores de la organización social, promoviendo en su lugar la primacía de las emociones y los intereses grupales.

En "La aristocracia del talento: cómo la meritocracia creó el mundo moderno," Adrian Wooldridge expone cómo la meritocracia ha moldeado la sociedad contemporánea, desde la educación hasta la política y la economía. Aquí, se destacan los conceptos centrales de su obra.

Introducción: La Revolución Meritocrática

La meritocracia, término acuñado por el sociólogo británico Michael Young en 1958, ha emergido como una ideología dominante a nivel global. Se basa en cuatro principios fundamentales:

1.        Ascenso por Talento: La gente puede progresar en la vida gracias a sus talentos naturales.

2.      Igualdad de Oportunidades: Se busca garantizar que todos tengan acceso a la educación.

3.       No Discriminación: Se prohíbe la discriminación por raza, sexo y otras características irrelevantes.

4.      Competencia Abierta: Los empleos se otorgan mediante competencia abierta, evitando el clientelismo y el nepotismo.

Expansión Global de la Meritocracia

La meritocracia no se limita a las democracias liberales occidentales. Países como China y Singapur han adoptado principios meritocráticos en sus sistemas políticos y administrativos. En China, el presidente Xi Jinping ha promovido la selección de funcionarios basada en el mérito, y en Singapur, los altos funcionarios reciben salarios y bonificaciones por desempeño, subrayando su compromiso con la eficiencia y el talento.

Crítica y Defensa de la Meritocracia

A pesar de sus beneficios, la meritocracia enfrenta críticas significativas. Movimientos como Black Lives Matter y teóricos de la crítica racial argumentan que la meritocracia perpetúa desigualdades estructurales y raciales. Según estos críticos, las pruebas estandarizadas y otros métodos de evaluación están sesgados cultural y racialmente, lo que excluye a las minorías de las oportunidades reales.

Por otro lado, los defensores de la meritocracia argumentan que, aunque imperfecta, ofrece un sistema más justo y eficiente que las alternativas. La clave está en mejorar la implementación de los principios meritocráticos para abordar sus fallas, en lugar de descartarlos por completo.

La Evolución Histórica de la Meritocracia

Wooldridge destaca tres aspectos esenciales de la historia de la meritocracia:

1.        Revolucionaria: La meritocracia ha desafiado y reemplazado sistemas basados en el nepotismo y la herencia, promoviendo la movilidad social.

2.      Proteica: La definición de "talento" ha evolucionado con el tiempo, reflejando cambios en valores y necesidades sociales.

3.       Capacidad de Autocorrección: La meritocracia puede adaptarse y reformarse para abordar sus propias deficiencias, asegurando su relevancia continua.

Conclusión: El Futuro de la Meritocracia

El libro concluye con un análisis de los desafíos actuales y futuros para la meritocracia. Wooldridge argumenta que, para revitalizar la meritocracia y evitar su degeneración en plutocracia, es crucial encontrar un equilibrio entre igualdad de oportunidades y resultados justos. Además, advierte sobre el peligro de abandonar la meritocracia en favor de sistemas que pueden reforzar divisiones sociales y políticas. 

En este debate en Oxford Union, Daniel Markovitz analiza el riesgo de que la meritocracia se debilite a si misma si no se expande la inversión en educación a la mayoría de las instituciones educativas. 


Y por ultimo, dejamos el alegato de Bim Afolami, MP (diputado en la Camara de los Comunes) por Crowthorne, Berkshire. hijo de padre nigeriano, que , como bien explica, no hubiese llegado a Oxford si no fuera por la meritocracia.



Referencia

Wooldridge, A. (2021). La aristocracia del talento: cómo la meritocracia hizo el mundo moderno. [Versión Kindle para Android]. Obtenido de Amazon.com.

Sunday, June 2, 2024

Medio Oriente: ¿Por qué no?

 

Algunos hombres ven las cosas como son y preguntan: "¿Por qué?". Yo sueño cosas que nunca fueron y pregunto: "¿Por qué no?". 

Robert F. Kennedy

Mientras israelíes y palestinos se masacran en una guerra inútil provocada por los terroristas de Hamas que acusan de "genocidio" a los bombardeos israelíes teniendo en su misión oficial el genocidio de los judíos (necesario para "expulsar al ocupante sionista" , otros judíos planean un segundo canal que haría ricos a los habitantes de Gaza (que nadie quiere exterminar ni tirar al mar) y a los de Jordania.

También mientras los fundamentalistas se matan entre si (y matan a forzados soldados, suicidas pagos y una mayoría de inocentes civiles en los kibutz y en las ciudades bajo las cuales se esconden los terroristas con mas de 100 rehenes y muchos mas cohetes iraníes comprados con dólares de ayuda occidental) la Orquesta Diván Este Oeste sigue tocando y ensayando con músicos israelíes y palestinos como soñaban sus creadores Daniel Barenboim y Eduard Said)

 


 

 

 

que podían conmoverse con el verdadero genocidio nazi visitando Auschwitz (una de las muy justificadas razones por la que los judíos quieren vivir en su legitimo Israel bíblico antes que confiar e europeos o asiáticos que los exterminaron en toda Europa y los esclavizaron en Babilonia tras expulsarlos de su tierra ancestral)


Y que dejamos comentar al mismo Barenboim


Los que acusan de genocidio a los israelíes parecen ignorar su definición por Naciones Unidas en 1948 tras reconocer a Israel como estado para  sus victimas como "deliberado exterminio de un pueblo"y omitir el expreso genocidio que hace 2 años comete impunemente el autocrata Vladimir Putin tratando de eliminar a Ucrania y hasta su idioma.

Para su falacia binaria, no hay otra alternativa que la perpetua agonia de los israelies y palestinos, los primeros por la lluvia de cohetes y ataques terroristas, los segundos por la opresion tiranica de una dictadura fundamentalista que los mantiene en la miseria mientras usa los fondos de las filantropias occidentales para comprar armas, pagar bombas humanas suicidas y deguellos de miles como el que desato el presente conflicto.

Volvamos al Canal y la Orquesta. 

Volvamos a la pregunta de Robert F. Kennedy 

¿Por qué no?