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Tuesday, October 13, 2026

El ascenso global del Eje islamofascista








El islamismo autoritario ha adquirido la capacidad de disputar territorios, amenazar rutas energéticas y perseguir a adversarios dentro de las democracias occidentales. Su poder combina la militancia religiosa, las organizaciones armadas, los recursos estatales y la propaganda. Sectores de la izquierda radical contribuyen a legitimarlo al presentar sus agresiones como resistencia al capitalismo y al imperialismo.


La expresión “eje islamofascista” permite analizar la convergencia entre la supremacía religiosa, el autoritarismo, el antisemitismo y la violencia política. Su utilidad depende de la identificación de actores y vínculos concretos. El islamismo tiene organizaciones rivales, diferencias doctrinales y conflictos internos; esas divisiones conviven con alianzas tácticas y enemigos compartidos.

Su historia precede a la revolución iraní. En 1928, Hasan al-Banna fundó los Hermanos Musulmanes en Egipto, con un proyecto de organización social y política basado en su interpretación del islam. La ambición de convertir la doctrina religiosa en orden público constituye uno de los fundamentos del islamismo moderno (Council on Foreign Relations, 2019).

La trayectoria de Amin al-Husseini, antiguo muftí de Jerusalén, constituye un antecedente particularmente grave. El 28 de noviembre de 1941 se reunió con Hitler en Berlín. Durante la guerra, colaboró en la propaganda nazi dirigida a musulmanes de Oriente Medio y de los Balcanes. El Museo del Holocausto estadounidense lo describe como antisemita y colaborador voluntario del nazismo. Esa colaboración documenta una conexión efectiva entre el liderazgo político-religioso y el fascismo europeo (United States Holocaust Memorial Museum, s. f.).

En 1979, Jomeini convirtió el islamismo revolucionario chiita en poder estatal mediante la creación de la República Islámica de Irán. Un movimiento religioso adquirió los instrumentos de un Estado y una plataforma duradera de influencia internacional (Encyclopaedia Iranica, s. f.).

El 11 de septiembre de 2001 también evidenció la aprobación pública del terrorismo por parte de sectores radicalizados. En Nablus, una crónica contemporánea describió unas 3.000 personas celebrando, repartiendo dulces y disparando al aire. En Jerusalén Oriental hubo concentraciones menores; en campamentos palestinos del Líbano se registraron disparos de celebración. Los participantes justificaron su alegría por el apoyo de Estados Unidos a Israel. Festejar el asesinato de civiles convirtió el resentimiento político en la aprobación de una matanza.

Esos episodios deben conservar su dimensión real. La evidencia disponible no acredita una celebración generalizada entre los musulmanes del mundo ni los festejos multitudinarios en Nueva Jersey que posteriormente se afirmaron. La precisión fortalece la denuncia: permite atribuir responsabilidades y evita que una exageración desacredite los hechos documentados.

La dimensión económica del desafío se hace evidente en el mar Rojo. Los ataques hutíes obligaron a desviar la navegación alrededor de África. Según la Administración de Información Energética de EE. UU. el tránsito petrolero por el estrecho de Bab el-Mandeb durante el primer semestre de 2025 fue aproximadamente la mitad que el registrado en 2023. Una organización armada puede imponer costos al comercio mundial y ejercer presión sobre economías mucho mayores que la suya (U.S. Energy Information Administration, s. f.).

La amenaza del petróleo árabe debe entenderse principalmente como una capacidad de coerción sobre la infraestructura y el flujo energético. Atacar o interrumpir esos flujos otorga influencia estratégica, incluso sin conquistar los yacimientos. El poder reside en hacer vulnerable el abastecimiento y elevar el costo de protegerlo.

En Occidente, la proyección iraní incluye operaciones clandestinas comprobadas. En julio de 2025, la Unión Europea sancionó a responsables de la represión transnacional que recurrían a intermediarios y redes criminales contra disidentes, incluso en territorio europeo. En marzo de 2026, el Departamento de Justicia de EE.UU. informó de la condena de un agente iraní por terrorismo y por un complot de asesinato por encargo. Aquí existen responsabilidades operativas identificables (Consejo de la Unión Europea, 2025; U.S. Department of Justice, 2026).

Las quintas columnas en US y EU



La inmigración plantea otra cuestión: cómo detectar el reclutamiento y la militancia fundamentalistas sin confundirlos con la población inmigrante. La investigación debe seguir las organizaciones, la financiación, las instrucciones y las conductas. Parte de la diáspora iraní es precisamente víctima de las redes de Teherán. La categoría de “quinta columna” exige demostrar colaboración con un poder extranjero.

El papel de los sectores de la izquierda radical merece una crítica igualmente precisa. Cuando justifican el terrorismo por la identidad de sus enemigos, actúan como compañeros de ruta de fuerzas autoritarias. El esquema que reduce todo conflicto a “imperialismo contra resistencia” puede otorgar legitimidad a movimientos cuyas prácticas contradicen las libertades que sus defensores reivindican en casa. “Idiota útil” describe polémicamente esa subordinación del juicio; la complicidad consciente requiere pruebas adicionales.

La respuesta democrática requiere firmeza y precisión: proteger las rutas comerciales, desmantelar las redes clandestinas, investigar la financiación y perseguir las amenazas. 
También necesita defender públicamente sus principios. 

La "lucha contra el capitalismo" o contra Estados Unidos, Israel o los paises de Europa Occidental  es una senial clara del avance del Eje islamofascista y sus camarads de ruta, las izquierdas anti occidentales, que conceden legitimidad al asesinato de civiles, la persecución religiosa o la intimidación de disidentes convirtiendo a las victimas (Israelm Estados Unidos) en victimario que reciben merecidos castigos. 

Estamos en los umbrales de una escalada de una guerra global, como en 1939 con la expansion de la Alemania nazi. A diferencia de aquel entonces, Iran y el fundamentalismo de IIS, Al Qaeda, Hamas y Hezbollah tienen quintas columnas en US y Europa.