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Saturday, April 28, 2018

Lecturas recomendadas 65: "El Pueblo Soy Yo" de Enrique Krauze


Enrique Krauze, uno de los grandes historiadores academicos e intelectuales independientes de Mexico, acaba de publicar un libro titulado  "El pueblo soy yo" , que es a la vez una autobiografia politica e intelectual y un analisis de las fuentes de las popularidad de las dictaduras populistas que han plagado -y seguiran plagando- a America Latina.

Krause hace un breve repaso de su trayectoria intelectual y politica que vale la pena citar, porque muchos de nosotros y de nuestros lectores se sentiran -con sus mas y sus menos- identificados como parte de una generacion que crecio indoctrinada en los mitos revolucionarios de los sesentas y setentas:

Creo que, a riesgo de violar algun derecho comercial de autor -que creo sera compensado por la inivtacion a comprar y leer este libro admirablemente escrito, documentado y razonado (y aun asi breve) , es mejor dejar a Krauze explicar el proposito y motivos del libro:

"Éste es un libro contra la entrega del poder absoluto a una sola persona. Los ensayos que lo integran abordan el tema desde distintos miradores: la historia comparada de las ideas, culturas, teorías y filosofías políticas en España, Inglaterra, América Latina y Norteamérica desde el siglo XVI; la crítica de la actualidad política en este continente; y la historia de la demagogia —instrumento favorito del poder personal— en Grecia y Roma.

Tras el atroz siglo XX —si privara la razón, si sirviera la experiencia— un libro sobre el poder personal absoluto sería un ejercicio de tautología. No lo es, y es misterioso que no lo sea. El poder absoluto ha encarnado desde siempre en tiranos que llegan a él y se sostienen por la vía de las armas (como tantos militares africanos e iberoamericanos, genocidas varios de ellos).

Ese tipo de poder desnudo y brutal ha sido condenado axiomáticamente desde los griegos.

Pero en el siglo XX los más letales han sido los otros, los dictadores a quienes rodea un aura de legitimidad proveniente de ideologías, costumbres, tradiciones o del propio carisma del líder.

La revolución marxista, promesa de una nueva humanidad, encumbró a Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot. Las masas de jóvenes fascistas, cantando “Italia dará de sí”, llevaron a Mussolini al poder y a Italia al abismo.

Una parte de sus compatriotas vio en Franco al “caudillo de España por la Gracia de Dios”.

Hitler llegó al poder por la vía de los votos y se mantuvo 11 interminables años (quizá los más aciagos de la historia humana), apoyado por la adoración histérica de casi toda Alemania.

¿Cuántos muertos dejó la contabilidad acumulada de esos regímenes?

Centenares de millones.

¿No es ésa una prueba suficiente para repudiar la concentración absoluta de poder en un líder, quien quiera que sea, donde quiera que aparezca, cualquiera que sea su atractivo, su mensaje o ideología?

Por lo visto, no lo es.
Ni priva la razón ni sirve la experiencia.
Por eso no es inútil escribir un libro más sobre el tema.


Supongo que mi repudio al poder absoluto es una condición prenatal. Nací en 1947, en México, en el seno de una familia judía mermada (como casi todas) por la barbarie nazi.

En mi adolescencia, mi abuelo paterno —horrorizado ante las cenizas de su propio sueño de juventud—me desengañó del socialismo revolucionario: asesinatos masivos, hambrunas provocadas, juicios sumarios, el gulag.

La galería de autócratas “legítimos”que se me fue presentando en la vida reafirmó mi convicción: el presidente mexicano Gustavo Díaz Ordaz, “emanado”de la Revolución mexicana, ordenó la masacre de estudiantes de 1968 que nunca perdonará la historia.

Fidel Castro, héroe continental, heredero de Martí y Bolívar, nuestro David contra el Goliat del imperialismo, terminó entregando su isla al Goliat ruso, como entendí muy temprano (en agosto de 1968) cuando apoyó a la invasión soviética que ahogó la Primavera de Praga y, con ella, la posibilidad de un “socialismo con rostro humano”.

Cuando comencé a ejercer la crítica política, saludé el triunfo de la Revolución sandinista contra el tirano Somoza. En marzo de 1979 visité Santiago de Chile (con el Palacio de La Moneda cerrado, y el toque de queda en las calles y las almas) y Buenos Aires (sumida en el terror cotidiano por el régimen que “desaparecía” a miles de opositores, o sospechosos de serlo).

Meses después publiqué en Vuelta (la revista de Octavio Paz, en la que fui secretario de redacción) un reportaje que denunciaba ambas dictaduras “nacionalistas” y “salvadoras”.

Fue un orgullo que ambos regímenes prohibieran la circulación de nuestra revista. Para quienes colaborábamos en Vuelta no había dictadores buenos.

No hacíamos distinción entre dictadores de izquierda y de derecha.

Los criticamos a todos.

Con ese espíritu, denunciamos la amarga experiencia soviética y cubana y publicamos los estrujantes textos de Simon Leys sobre el genocidio de la Revolución Cultural de Mao.

En 1981 Gabriel Zaid reveló los intereses materiales y la semilla totalitaria en los guerrilleros salvadoreños que buscaban emular al régimen cubano. Ahí estaban los hechos, pero ninguna evidencia convencía a los fanáticos.

Por pedir elecciones en Nicaragua, en su discurso en la Feria de Frankfurt, Octavio Paz recibió el escarnio de la izquierda mexicana, que quemó su efigie en las calles de México.

Esa intolerancia radical era la comprobación de nuestras tesis: un amplio sector de la izquierda latinoamericana no era democrática ni creía en la libertad. Contra viento y marea, nosotros sí.

No se respiraban aires democráticos en la región. La Revolución socialista estaba en la mente y el corazón de estudiantes, académicos, artistas e intelectuales en toda Iberoamérica.

A contracorriente, Vuelta publicó, junto con las revistas Dissent y Esprit, un libro que titulamos América Latina: Desventuras de la democracia (Joaquín Mortiz, 1984).

Contenía ensayos de Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante, Ernesto Sabato, Jorge Edwards, entre otros.

A pesar de la recuperación de la democracia en Argentina en 1983, el título revelaba nuestro escepticismo.

Como editor del libro, entendí que la pregunta que me había hecho, desde el oficio de historiador, sobre el poder personal en México, abarcaba muchas otras relativas a América Latina. Esas preguntas eran tan pertinentes entonces como ahora.

 ¿Por qué Nuestra América —como la llamó Martí— ha sido tierra de caudillos, dictadores, redentores? ¿Cuál es nuestro concepto de Estado y por qué, en muchos casos, es tan preponderante sobre los individuos? ¿Cuál es la genética de nuestras revoluciones? ¿Por qué nos ha sido tan difícil arraigar las instituciones, leyes, valores y costumbres de la democracia liberal? ¿Por qué pende siempre sobre nosotros la sombra terrible del poder absoluto concentrado en una persona?

Junto a esas preguntas, me formulaba otras sobre Estados Unidos:

 ¿Cuál es la raíz de su democracia liberal? ¿Qué oculta o revela su cara racista, imperialista, nativista, arrogante, ensimismada? ¿Cuál ha sido la naturaleza histórica de nuestra relación?

Pensar América Latina en su conjunto no ha sido una cualidad de los latinoamericanos. Un ciudadano de cualquiera de nuestros países apenas conoce la historia del resto. Esa ignorancia de nosotros mismos nos empobrece y nos priva de ver con perspectiva global nuestros problemas.

Han sido pocos los intelectuales propiamente latinoamericanos. No me refiero, claro está, a los poetas y novelistas cuya obra es no sólo latinoamericana sino universal. Me refiero a los ensayistas.

En México las excepciones fueron Alfonso Reyes, José Vasconcelos y Pedro Henríquez Ureña. Y el discípulo de todos ellos: Daniel Cosío Villegas.

En cambio la preocupación con respecto a Estados Unidos ha sido más generalizada, así de machacante ha sido su presencia entre nosotros.

En México, hemos tenido la vista fija en ellos desde nuestra independencia, y así seguimos. Nuestra historia y nuestra geografía lo imponen. ¿Quiénes son ellos? ¿Y quiénes nosotros? ¿Hay un espacio de convivencia? Son cuestiones que importaron centralmente a grandes autores mexicanos desde hace dos siglos. Yo quería voltear hacia el sur para entendernos mejor.

 Y quería mirar hacia el norte para entenderlos mejor. Justo en ese arranque de los ochenta tuve un encuentro que me ayudó en ambos afanes. Fue la amistad del historiador Richard M. Morse, cuya vida estaba dedicada precisamente a esa labor de comprensión.

En 1982 Morse publicó una pequeña obra maestra: El espejo de Próspero.

Era un ensayo sobre la “prehistoria” de las ideas políticas de Iberoamérica y Angloamérica (el sondeo de nuestras profundas y divergentes “premisas culturales” en España e Inglaterra) que condicionó nuestra historia moderna desde la Independencia hasta la segunda mitad del siglo XX y que, a su juicio, la seguiría condicionando en el porvenir.

Ese libro fue mi biblia. Tengo tres ejemplares, subrayados todos.

Morse fue mi intérprete de América Latina. Lo vi como un arqueólogo del poder, el descubridor del Santo Grial de nuestra historia política. Han pasado casi 40 años. Ahora, urgido por la gravedad de nuestra circunstancia política en México, Latinoamérica y Estados Unidos, retomo el diálogo con su obra. Fue un gran lector de las dos Américas. Releerlo no sólo ha sido un privilegio sino una necesidad.

El pueblo soy yo es un libro de ensayos históricos y críticos: no un tratado, un sistema o una obra unitaria. Su género es la libre reflexión histórica. Morse lo llamaba usable past.

Interrogar al pasado y dialogar con él puede encerrar lecciones, aclarar el presente, atenuar los riesgos del futuro. Está compuesto de cuatro secciones.

Titulé a la primera “Anatomía del poder en América Latina”.

 Se centra en la obra de Morse que cubre cinco siglos de historia y filosofía política. Aunque le he dedicado algunos textos, nunca lo había hecho de manera crítica. No tenía distancia. Me parecía que sus escritos sobre la herencia política escolástica en Iberoamérica explicaban la atávica disposición de nuestros pueblos a obedecer (a venerar) a la Corona y a sus avatares (caudillos, presidentes, dictadores), y con eso me bastaba.

Al paso del tiempo, sin negar su núcleo de verdad, la visión morsiana de la historia política iberoamericana posterior a la Independencia me resultó iluminadora pero reductiva, sobre todo por su desdén del legado liberal. Era como si nos imaginara presos en una caverna platónica sin posibilidad de salir de ella, condenados a esperarlo todo del Estado tutelar y patriarcal o a venerar al caudillo en turno que nos ofrece redención. No ha sido así.

Por momentos nos hemos negado a entrar en la caverna y, en algunos casos, tras largos periodos de oscuridad, hemos salido de ella. Por otra parte, su crítica moral a la atomista sociedad estadounidense (afín al enfoque marxista de la Escuela de Frankfurt) me pareció siempre errada. Ahora, para mi inmensa sorpresa, le doy toda la razón.

Tránsfuga de su tierra en la nuestra, exiliado de sí mismo en su tierra, Morse fue un pensador puente entre las dos Américas.

Por todo ello, y por el valor interpretativo de su obra, decidí construir este libro a partir de sus libros, con una amplia exploración sobre su teoría del poder, pero también debatiendo con ella.

En el primer ensayo de “Anatomía del poder en América Latina” expongo detalladamente su teoría histórica y filosófica. Lo llamé, desde luego, “El código Morse”. Ahí están las raíces de nuestra cultura política, no predestinada —en absoluto— para la democracia liberal.

Y ahí están, también, en un proceso no menos dilatado de formación política e intelectual, las raíces de la cultura liberal y democrática de Estados Unidos. Pero, al dibujar el perfil de las dos Américas desde su origen, Morse rescata y explica los muchos rasgos morales y sociales que hacen de nuestra civilización latinoamericana (así la llama) un espacio de convivencia mucho más rico y variado que el desolado mundo del Próspero americano.

A esta recuperación del pensamiento de Morse sigue —digamos— su antítesis. Se trata de una “carta a su espíritu” que nunca pude escribirle en vida, pero que hasta ahora he podido formular y que él leerá, quizá, en el plano de lo eterno.

Es mi respuesta puntual a sus tesis. El compendio de nuestras simpatías y diferencias. En el fondo, mi carta es una reivindicación del legado liberal en Iberoamérica.

Finalmente, utilizo su método favorito (interrogar a la literatura para conocer la historia) ofreciendo una lectura de Benito Cereno, la misteriosa novela de Herman Melville, que encierra muchas claves sobre las dos Américas, la injusticia extrema y la rebelión.

En la segunda parte, titulada “Populismo y dictadura”, el lector advertirá —al menos eso espero— cómo la perspectiva teórica e histórica de Morse aclara el presente. La preside una breve discusión sobre “La palabra populismo” y un “Decálogo del populismo” (publicado en 2005, que aún creo vigente).

Su tema es el poder personal absoluto en cuatro casos: dos reales (Cuba y Venezuela) y dos potenciales (España y México). Sobre Cuba, cuyo destino me ha preocupado desde la juventud, escribí en 2015 “La profecía y la realidad”, un balance histórico de ese país rico, vital y creativo que Fidel Castro prometió redimir, para terminar volviéndolo su hacienda personal, lo que Alejandro Rossi llamó “su isla de pesadumbre”.

Mi ensayo parte de la obra del gran latinoamericanista Waldo Frank sobre la Revolución cubana, escrita en los albores de ese movimiento que llenó de esperanza al continente. Mi texto explora detenidamente la quiebra de esa utopía y se detiene finalmente en la obra de Marc Frank, el nieto de Waldo, reportero de varios periódicos de habla inglesa que ha vivido en Cuba desde los años ochenta.

El arco entre ambos libros, entre ambos autores, es una metáfora de Cuba: la tensión entre la profecía y la realidad.

En 2009 publiqué El poder y el delirio.

Quise conocer de primera mano el funcionamiento del populismo venezolano. En mis viajes e investigaciones sentí que la vocación social de Chávez era genuina, pero ante los chavistas sostuve que, para ponerla en práctica, no se requería instaurar una dictadura.

El daño más serio que Chávez infligía a Venezuela era la confiscación de la palabra pública, la distorsión de la verdad histórica, y sobre todo el discurso de odio que practicaban él mismo y sus voceros. Quienes no estaban con él estaban contra “el pueblo”.

Había que denigrarlos, expropiarlos, doblegarlos, acallarlos. Tras esa inmersión en la crispada circunstancia venezolana, convencido de que Chávez llevaría su país al abismo económico, político, moral y humanitario al que conducen siempre esos regímenes autocráticos, escribí aquel libro.

Ahora, en El pueblo soy yo, escribo el epitafio. Lo he titulado, sin la menor hipérbole, “La destrucción de Venezuela”. Los dos ensayos siguientes son una advertencia preventiva.

La menor es para España, pues al parecer no prendió el injerto del populismo cuyos rasgos señalé en “El narcisismo de Podemos”. Con todos sus defectos, vicios y limitaciones, el pacto fundacional de la democracia española se sostiene.

Pero para México, donde se perfila el posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones de julio de 2018, la inclusión del ensayo “El mesías tropical”es un llamado, en el sentido más grave del término.

Lo publiqué en 2006 y lo incluyo ahora, sin cambiar una coma, porque ni un coma ha cambiado él de su actitud redentora: él mismo se ha definido como el “salvador”de México. Creo que, de triunfar, usará su carisma para prometer la vuelta de un orden arcádico (o el advenimiento de un orden utópico) y con ese poder acumulado, habiendo llegado gracias a la democracia, buscará corroer su tronco desde dentro, dominando las instituciones, desvirtuando las leyes, acotando las libertades.

Como posdata, he incluido una reflexión que pone al día la encrucijada: “México: caudillismo y redención”.

La tercera sección de El pueblo soy yo también se centra en el presente. Se titula “Fascista americano”.

Nunca tuve duda de llamar así a Donald Trump, no como un insulto sino como una descripción.

Un profeta que preparó el camino y anunció sus temas centrales fue el profesor de Harvard Samuel Huntington.

En 2004 publiqué en Estados Unidos una refutación de sus teorías racistas y nativistas (orientadas directamente contra los inmigrantes mexicanos) que recojo ahora como preámbulo a una cadena de textos breves —una bitácora, de hecho—que dediqué a advertir, anticipar, analizar, lamentar y repudiar el arribo de Trump a la presidencia de Estados Unidos. No extraigo ninguna satisfacción en haber acertado.

La cuarta y última sección del libro es —a la manera de Morse—filosófica, histórica y literaria. Se titula “La demagogia, tumba de la democracia”.

Se trata de una vuelta al mundo clásico, cuna de la democracia y la república que padecieron los mismos gérmenes de destrucción que ahora observamos, y sucumbieron, en parte, debido a ellos. Sobre Roma, propongo una interpretación del Coriolano de Shakespeare y de su fuente principal, Plutarco, a la luz del populismo. Y finalmente, en “Meditación en Atenas”, recuerdo lo que los griegos supieron bien: las democracias son mortales.

Este libro es un pequeño viaje histórico, un testimonio personal, una acumulación de lo visto, oído, leído, conversado y aprendido sobre el poder personal absoluto. Y es también una argumentación crítica contra quienes, en nuestro tiempo, sienten encarnar cuatro palabras que, juntas, deberían ser impronunciables: el pueblo soy yo."

Por este enlace pueden obtenerlo online, o bien apoyar a su libreria local -asumiendo que la censura "progresista" no haya impedido publicarlo como ocurre con los libros de Raymond Aron, a quien dedico estos posts usando su nombre como pseudonimo en homenaje .

Wednesday, November 1, 2017

Indigenismo II: Que hay detras de la farsa "mapuche" y el uso de los "pueblos ancestrales"



La reciente aparicion de insolitos grupos de "Resistencia Ancestral" Mapuche (RAM), integrados por vandalos no mapuches encapuchados rechazados por los autenticos descendientes de los indigenas pone de manifiesto una de las nuevas modas con las que criminales comunes se aprovechan del izquierdismo psicotico con el que se han llenado las pantallas y textos escolares en Argentina y la Latinoamerica dominada por el chavismo y el paleocomunismo castrista durante las ultimas dos decadas. 

El argumento de la farsa propagandistica -alentada por los sectores que viven de "los derechos humanos" y sus padrinos que enfrentan los tribunales- por el cual los "pueblos originarios" reclaman tierras privadas a los legitimos gobiernos a traves de "representantes" autodesignados por medio de la prepotencia de la violencia impune no es nuevo en Argentina ni en America Latina. 

En el caso "mapuche", esto revela el grado de ignorancia (o cinismo) de los que reclaman y los que conceden el reclamo sin investigar su validez, como explica un historiador profesional:

 

Estos delincuentes que cruzan libremente a Chile sin ser detenidos en la frontera -esa por la que casi fueron ambos paises a la guerra por islas desiertas- y ocupan tierras privadas pertenecientes al grupo inversor Benetton -que da empleo a miles de locales- ha culminado con el homicidio y ocultamiento del cadaver de Santiago Maldonado, uno de los miembros del grupo, quien murio en circunstancias aun no esclarecidas porque los usurpadores negaron acceso a las autoridades policiales y judiciales, quienes aceptaron mansamente su imposicion durante 78 dias. 

 El cadaver aparecio en donde se habia producido un enfrentamiento con la Gendarmeria -enfrentamiento provocado por agresiones con piedras y amenazas de los usurpadores- que se habia retirado del lugar. Segun las pericias de mas de 50 forenses, el cuerpo sin vida permanecio en el agua donde se habria ahogado (o sido ahogado) 78 dias antes. 

El delincuente que dirige el grupo, de muy mapuche nombre Facundo Jones Huala -y con un telurico pasado como "flogger"-  expreso con descaro su posicion ante el periodista Jorge Lanata:

 

Pero el delincuente impune tiene argumento en sus manos en cuanto recurre a citar la esperpentica reforma constitucional de 1994 -diseniada para ampliar el poder del Ejecutivo y los partidos circunstancialmente mayoritarios (en ese entonces el peronismo "neoliberal" de Carlos Menem)- como si fuese representante directo de Calfulcura.

Esa aberracion juridica tiene un articulo para todos, y entre ellos, el articulo 75 le da argumentos a los usurpadores como Jones Huala o la detenida delincuente Milagro Sala al expresar con la maxima hiperbole que el Estado "debe":

"Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible, ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones."

Todo lo que se requiere, segun esta norma juridica, es pedir "personeria juridica" como "comunidad" -lo que los muchachos y chicas no mapuches del RAM hicieron rapidamente- y ocupar "tierras ancestrales" sin papeles ni antecedentes como en este caso.

Del mismo modo que a pedido del Comandante Chavez la soberana presidente Fernandez retiro la estatura de Colon donada por la colectividad inmigrante italiana por "genocida"  para reemplazarla (brevemente) por la de la guerrillera boliviana Juana Azurduy, la "cacica" Milagro Sala monto un "estado paralelo" con su "Tupac Amaru" en Jujuy apropiandose de fondos publicos en forma escandalosa hasta que -12 anios tarde- los jueces leyeron los expedientes y pruebas y la pusieron en su "tierra ancestral": la carcel.

El "indigenismo" es tan falso como los billetes de 30 dolares. 

El "orden de llegada" no constituye derecho eterno a nada, caso contrario, los polinesios o los siberianos deberian tomar las tierras que les corresponden por sus descendientes onas o mapuches.

Y probablemente los africanos de Olduvai deban ser co-propietarios a cuenta de "Lucy", de la que descendemos todos los hominidos.

Lo que a su vez nos lleva a la prueba circular de la falacia: como somos todos del genero "Homo" (no todos Sapiens), todos somos primos remotos y tenemos derechos ancestrales de algun tipo.

Por eso cuando se declaran las independencias y se establecen las constituciones originales de los paises nuevos de America del Norte, Centro y Sur, se definen limites y territorios que aun pueden cambiar -basta mirar el mapa de Europa desde 1989 para ver como el imperio sovietico se desmembro en republicas independientes aun no consolidades o el del Medio Oriente para ver como la division colonial sigue subdividiendose con guerras-.

En el caso de la Republica Argentina, su territorio quedo definido en 1852 con la Constitucion de esa epoca y por cierto, la reforma de 1994 no puede modificar o entregar territorio nacional a otra "nacion" de un plumazo como el que aprovecharon los que probablemente mataron a Santiago Maldonado.

Porque tambien cualquier persona normal se preguntaria porque no se ha detenido a quienes estaban en el lugar donde murio Maldonado y se negaron a dejar su cuerpo a los forenses.


Mientras tanto, sigue el "juego de mover estatuas" 



En un pais de inmigrantes que no se respetan a si mismos ni a sus leyes.

Sunday, October 29, 2017

Homenaje a Catalonia, Segunda parte: La trampa de los "referendos" independentistas y la "democracia directa"



 Ayer, como en el "referendo" independentista y los legitimos anteriores de 2015, la mayoria real de los catalanes se hizo presente para protestar contra la invalida declaracion unilateral de "independencia" de la minoria independentista y quienes la utilizan desde la extrema derecha para tomar un poder que no pudieron ganar en las urnas, ni aun con un sistema sesgado que les dio una banca de "mayoria" parlamentaria local con minoria en voto popular. 

 Pero es que al voto popular no vale para el parlamento pero si para los referendos apurados para romper con la Constitucion e inventar una republica gobernada por la minoria independentista contra la voluntad no solo de la mayoria de Espania -a la que adhirio Catalonia en la Constitucion de 1978 que juraron respetar Puidgemont y sus predecesores- sino de la propia Catalonia. 

Es importante mirar que esta detras de este subito entusiasmo independentista que lanzan la extrema derecha y extrema izquierda en el Brexit, Ucrania, Escocia, Lombardia-Veneto y tambien en Catalonia. 

Que tienen en comun los referendos? 

Que son la forma preferida de minorias de extrema derecha e izquierda de acceder al poder de modificar el Estado en forma permanente , no solamente de formar un gobierno limitado por una sucesion temporal y leyes preexistentes. 

Es decir, los referendums independentistas tratan de formar nuevos paises - estado con un "si" o un "no" de los que quieran votar en una oportunidad, sin convencion constituyente ni representacion parlamentaria de minorias. 

Solo un 43 % de los votantes catalanes participo, y de ellos aun un 20 % se opuso, lo que indica que la mayoria de los catalanes no esta de acuerdo con el procedimiento ni con el separatismo, lo que fue confirmado antes y despues por encuestas que dieron entre un 56 a un 72 % de catalanes pidiendo que la autonomia o independencia se vote y discuta como indica la Constitucion de 1978, en toda Espania y en su Parlamento.

Aqui, la diputada Ines Arrimadas del centrista y liberal partido catalan Ciudadanos explica las razones de los catalanes razonables:

 


Lo que no se puede ganar por via de la eleccion de representantes constitucionales (es decir, "republicanos" que se oponen a la Republica), se obtiene por medio de agitacion en las calles y "democracia directa" en la que los que no estan de acuerdo y no participan no cuentan. 

Asi fue como la minoria bolchevique de Lenin se alzo con el poder en Octubre de 1917, saltandose la Duma en la que los moderados tenian mayoria para tomar las calles y el Palacio de Invierno e instaurar la dictadura del proletariado. 

Igual hicieron los Jacobinos de Robespierre contra la mayoria moderada de Danton y la minoria del partido Nazi de Hitler en los referendos para anexarse Checoslovaquia y Polonia -en completo acuerdo con Stalin-. 

 Es por la via del "referendum" que Chavez y ahora Maduro destituyen Parlamentos y jueces opositores. 

 En la Union Sovietica del partido unico, habia "referendos" como practica regular en los que se "tomaba asistencia" con el carnet obligatorio para votar: el del partido unico. 

Fue agitando a la calle con una "causa patriotica" que la dictadura militar argentina -como bien recuerda el articulo anterior de Aron- lanzo a la mayoria a apoyar la catastrofe militar de Malvinas. Por supuesto que un referendo les hubiera dado "mayoria" para la aventura militar, sin cambiar su resultado. (probablemente agravandolo al anticiparlo a los enemigos, como ocurre ahora al crear incertidumbre en Europa y poner en contra a la Comunidad Europea).

Como en aquel caso, el costo del fracaso tiene un efecto despabilante sobre la opinion publica. El millon de catalanes que salieron a la calle contra el regimen de Puidgemont en 8 de Octubre y ayer tienen claro como que pagan impuestos y trabajan cuales son las consecuencias de la supuesta "independencia" de una republiqueta catalana aislada de Espania y de Europa (que ya les aviso que no quiere otra Grecia gobernada por charlatanes defaulteadores como la actual)

Vale la pena ver en detalle este recuento de las incertidumbres que hacen que la mayoria de los catalanes haya salido a las calles contra la independencia. No son ellos menos patriotas que los que la piden.

Pero si, mas responsables e informados. Son los que pagan los impuestos y tendran que pagar las consecuencias.

Saturday, October 28, 2017

Cataluña: Fracasa la "Malvinizacion" del separatismo



La vicepresidente de España, Soraya Saenz de Santamaria, ahora designada para llamar a elecciones, explico contundentemente en el Senado la decision de aplicar el articulo 155 de la Constitucion de 1978, declarando nulo el referendo ilegal impuesto por la minoria separatista de izquierdas y derechas locales. La crisis ya ha costado a Cataluña enorme perjuicio economico, provocando la huida de empresas incluso locales, caida del 15 % del turismo y amenazando el credito sdel cual depende la economia de la hasta ahora prospera region autonoma. 

La mayoria de los catalanes estan en contra de la independencia y muy particularmente de los politicos que la impulsaron, quienes explotan la ignorancia de la historia por las nuevas generaciones (hubo tres intentos desastrosos en 1873, 1931 y 1934 antes de la Guerra Civil) y la busqueda de llegar al poder por la ventana que caracteriza a las minorias izquierdistas y ultranacionalistas derrotadas una y otra vez en las urnas de un paise sensato. 

Es ademas otra derrota para el populismo chavista de Podemos, que sigue cayendo en las encuestas y en el respeto que alguna vez trato de obtener poniendose al frente de los indignados para luego usar la indignacion para conseguir bancas con un clasico programa del PC que propone llevar al pais hacia atras hasta la Republica (1931-1939) de Manuel Azaña, reeditando los males que llevaron a la Guerra Civil (1936-1939) 

Usan el nacionalismo catalan como los dictadores militares usaron el argentino en la desastrosa y fraudulenta toma de las Malvinas. Les va a ir igual.

Los catalanes saben que Puidgemont y su partido son corruptos ademas de incompetentes, y sabran seguramente demostrarlo en las urnas en diciembre, si es que la energica vice presidente del pais logra dejar que todos los catalanes voten plataformas y no solamente un "si" o un "no" a una "independencia" nunca claramente definida en los terminos rigurosos que la misma funcionara explicara a las Cortes. 

 Ausente de argumentos, los independentistas han sido rechazados hasta por el emblematico Joan Manuel Serrat, quien durante las epocas de Franco tuvo un valor ejemplar en defender su dignidad y su cultura:

 

Su respuesta ha sido tan tipica como vacia, el clasico "argumento ad hominem". 

Pero aqui se han equivocado grotescamente.

 Llamar a Serrat "fascista" es un ejemplo de la seriedad y honestidad intelectual de los que han montado este "mini-golpe" de Estado al mejor estilo del de Octubre de 1917

 

 Sobran las palabras, es hora de los hechos. 

 Esperemos que los catalanes puedan decidir como manda su Constitucion, la de 1978 que creo la democracia no plebiscitaria en Espania.

Lecturas Recomendadas 64: "Vietnam War" documental de Ken Burns y la verdad sobre Vietnam que los del Norte no conocieron




El reciente mega-documental dirigido por el afamado Ken Burns y producido por la cadena publica no gubernamental PBS llevo 10 anios de entrevistas en Vietnam del Norte y del Sur a ex combatientes de ambos lados y a soldados comunes de Estados Unidos y Francia y de los dos Vietnams sobre su experiencia en la guerra desde 1952 hastas 1974. El profesionalismo y la dedicacion de Burns y su colaboradora Lynn Novick -ya autores de monumentales y aclamados documentales sobre la Guerra Civil (que gano un Pulitzer, el Nobel del periodismo), la Segunda Guerra Mundial, la historia del Jazz, los Parques Nacionales de Estados Unidos y otros muchas investigaciones documentales de la historia de Estados Unidos es un ejemplo para seguir, atendiendo a lo que narran con humildad y profesionalismo sus autores:


Pero tal vez lo mas inesperado para quienes crecimos con una version del otro lado de la guerra -la de la propaganda del lado vietnamita y el discurso del "antiimperialismo" que pedia "mil Vietnams" en todo el mundo- sean los testimonios de los vietcongs y soldados de Vietnam del Norte sorprendidos al ver el film y darse cuenta que nunca les habian contado la verdad sobre sus muertos, los que -a diferencia de los que veiamos en noticieros y filmes norteamericanos todo el tiempo- nunca fueron declarados a sus familias. 

Los soldados del Norte que "no volvian" del frente eran reportados como "combatiendo por la victoria" a sus familias, que los esperaron en vano hasta 1974. 

Alli tampoco supieron que las "victorias" de las ofensivas del Tet, Hue y Dananag, entre otras, habian sido catastroficas derrotas, en las que murieron 10 soldados del Norte y Vietcong por cada americano y en las que el campo de batalla habia quedado en manos de los Estados Unidos y Vietnam del Sur, del que los derrotados se retiraron para ser enviados nuevamente luego a una masacre segura contra el poderio de los B-52, el Napalm y las armas americanas. 

 Tres millones de vietnamitas pudieron ver por primera vez lo que les paso a sus familiares y la diferencia entre el "relato" y la "historia oficial" impuestos por el Norte y la realidad:


Las atrocidades de los bombardeos americanos y las de masacres como las de My Lai fueron casi universalmente difundidas por television y prensa americanas y causaron protestas masivas que terminaron con la renuncia de Johnson a su reeleccion y con la derrota de los democratas que habian escalado la guerra. Los filmes americanos sobre la guerra fueron casi universalmente criticos con sun propio pais y los soldados que volvieron fueron escupidos y tratados de asesinos. 

Del otro lado, sin embergo, los abusos no fueron menores sino exponencialmente mayores: los vietnamitas del sur pelearon por sus vidas, no porque creyeran en los gobiernos titeres apoyados por Estados Unidos sino porque sabian que cuando los vietcongs tomaban una aldea fusilaban a los "traidores" y violaban y mataban a sus hijos y mujeres.

Cuando los Estados Unidos se retiraron en 1972, Vietnam del Sur resistio 2 anios luchando bravamente por sus propias vidas. Tras la toma del sur, se calcula que un millon de sud vietnamitas fueron fusilados o confinados en campos de exterminio. 



Dos millones fueron eliminados en Cambodia por el Khmer Rojo. Pero de todos esos horrores solo se hizo una pelicula -que gano un Oscar- "The Killing Fields" en los Estados Unidos, con un actor camboyano. 



Millones de vietnamitas del sur se refugiaron en Estados Unidos y salvaron asi sus vidas. Frente a cada derrota, relatan los vietnamitas sobrevivientes, que hoy pueden conocer su historia gracias a la democracia de sus enemigos, Le Duan y el famoso General Giap (glorificado como un genio militar en America Latina por los mismos que consideraban un genio militar al Che Guevara hasta que termino sin apoyo local alguno y sin soporte economico de Castro y la URSS en Bolivia) perdieron todas las batallas y siguieron sacrificando miles de soldados en masacres que -confiaban- harian que la democracia americana se volviese contra la guerra como ocurrio. 

 Vista en retrospectiva, la historia completa de la guerra de Vietnam ofrece muchas mas lecciones que las que ya sabiamos, y permite ver la responsabilidad historica de los criminales de ambos lados. 

Lamentablemente, los del lado del "relato" izquierdista nunca fueron condenados ni expuestos hasta ahora. 

 Pero nunca es tarde, y nunca -como explicara Abraham Lincoln- se puede enganiar a toda la gente todo el tiempo.

Saturday, August 5, 2017

Madison 6, Trump, 0: "New York Times miente" no funciona - Los "medios" humillan a Trump y sus insolitos "directores de comunicaciones"



La "guerra contra los medios" lanzada por Trump durante su campania electoral sigue con una cadena de derrotas humillantes. Trump pareceria estar asesorado por los mismos publicistas de los Kirchner y los Chavez (tal vez algunos que tienen ahora abundante tiempo ocioso) , ya que repite el mismo autodestructivo libreto: llamar a las noticias negativas "noticias falsas" y a los datos cocinados "hechos alternativos" (suena conocido para los seguidores de las estadisticas oficiales en la America Latina bolivariana?)

En un pais con instituciones poderosas y consolidadas, construido sobre la Primera Enmienda que reza "no se dictaran leyes que limiten la libertad de expresion...", tratar de gobernar por "tweets" y poner a gladiadores como voceros produce resultados contraproducentes y a menudo, desopilantes, como el fugaz (10 dias) Scaramucci, quien paso de amenazar con insultos a sus propios colegas (y jefes) de gabinete llamandolos traidores y otras descripciones que desafian la fisiologia sexual anunciandose como el "amigo de Trump" a ser renunciado de inmediato por su reemplazante.

No es el primero, sino el mas reciente. Su predecesor, el inefable Sean Spicer renuncio al saber que nombraban a Scaramucci pero no sin pasar a ser una "figura de culto" entre los comediantes e imitadores. Los ratings de Saturday Night Live estallaron con la caracterizacion de Melissa Mccarthy y su "uso del podio"


La asesora Kellyanne Conway hizo reir incontrolablemente al habitualmente reservado y timido Anderson Cooper al llamar "hechos alternativos" a las mentiras absurdas de Spicer:


Algo que claro, parece absurdo en un pais serio aunque sea considerado normal al sur del rio Grande.

Mientras tanto, el hijo mayor de Trump, Donald Jr., declaro en publico que en efecto, habia estado reunido con los rusos para obtener informacion negativa sobre Hillary Clinton antes de que su abogado lo pudiese detener.



Lo espera ahora el Fiscal Mueller y un Gran Jurado porque ademas de ser esto posible evidencia de delitos, es ademas una prueba de conspiracion para obstruir la Justicia (una de las pocas faltas que pueden provocar la destitucion del Presidente) pues aparecieron nuevos tapes y testimonios sobre como Trump padre habria asesorado directamente a su hijo para que mintiera en la entrevista.

Trump parece ir en camino a ser el primer Presidente de medio termino.

Lectura Recomendadas 63: Conciencia de un Conservador: el Senador Republicano Jeff Flake enfrenta al populismo de Trump



La lucha entre el populismo de Donald Trump y el Partido Republicano que controla el Congreso y la mayoria de los gobiernos estatales se ha hecho mas abierta con un reciente y muy bien escrito libro del senador por Arizona Jeff Flake.

Flake, un conservador que sigue los pasos de su predecesor Barry Goldwater en su estricto apego a los principios republicanos de libre comercio y libre mercado, destroza con ejemplos de su propio estado limitrofe con Sonora, Mexico, los argumentos proteccionistas y anti-inmigratorios con los que Trump se hizo elegir (aunque sin demasiada conviccion, como demuestran las grabaciones de sus ruegos al presidente de Mexico para que "fingiera" que iba a pagar por el muro)



El Congreso Republicano acaba de dar a Trump un sonoro "no" a su propuesta de anular Obamacare sin un reemplazo que cubra a los 22 millones que quedarian sin seguro para pagar por una rebaja de impuestos, con los votos disidentes de dos senadoras republicanas, Susan Collins de Maine y Claire McCatskill, de Alaska y el del senador senior por Arizona, John McCain:



McCain volvio de un tratamiento de cancer cerebral de pronostico reservado para votar en un posible empate e hizo un alegato por el respeto a las normas e instituciones de la Constitucion que el populismo de Trump pretende soslayar.



Es que no se puede ser Republicano o conservador (lo que se llama liberal en America Latina y Europa) y adoptar posiciones como el proteccionismo y xenofobia que el "trumpismo" (una suerte de kirchnerismo o chavismo norteamericano) usa para ganar los votos de los menos educados y desplazados por la decadencia de industrias no competitivas y contaminantes.

El senador Flake lo explica en su libro, con ejemplos de su propia experiencia como ranchero en Arizona y como riguroso "liberal" (en el sentido que se da a esta expresion en America Latina y Europa).

Flake explica que su propio estado de Arizona depende del comercio con Mexico (mas del 70 % de sus exportaciones) y de la inmigracion para las labores agricolas. De hecho, Arizona y Sonora forman una Mega-region llamada "Ari-Son" que sigue integrandose a pesar de los discursos de Trump



Cuyos gobernadores -el republicano Doug Ducey por Arizona y la gobernadora Claudia Pavlovich  de Sonora- han firmado recientes y nuevos acuerdos apoyados por McCain y Flake en el Senado.



Flake tambien explica el rechazo que crece en el partido Republicano hacia el populismo xenofobo que usa Trump.

El enfrentamiento institucional sigue escalando, con una comision especial investigando a Trump y sus relaciones con Rusia que puede terminar en un juicio politico.

Llamativamente, el Congreso controlado por los republicanos acaba de proponer una ley para impedir a Trump despedir al Fiscal Especial Robert Mueller -algo que de todas formas si ocurriera generaria una crisis similar a la de Watergate-.

Las instituciones de la Constitucion propuestas por Madison para controlar que nadie tenga "superpoderes" al estilo latinoamericano, recuerda Flake, siguen vigentes y los estados no son meras satrapias sino poderes independientes que el gobierno federal no puede ignorar.

Una excelente lectura para los paises de America Latina que estan tratando de salir de las dictaduras y "dictablandas" populistas, como Venezuela y Argentina.

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Lectura recomendada:

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